Estamos aprendiendo cada vez más sobre el virus del papiloma humano (VPH), conocido desde hace tiempo como un factor de riesgo para el cáncer de cuello uterino y otros tumores de transmisión sexual. Según The Healthy, nuevas investigaciones indican que ciertos tipos de VPH, especialmente los que se transmiten por contacto cutáneo, podrían también jugar un papel en el desarrollo del carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer de piel.
¿Qué es el VPH y por qué es tan común?
El VPH es una de las infecciones virales más frecuentes en todo el mundo, y también está muy extendido en España. Un informe estadounidense de 2025 revela que la mayoría de las personas —más del 80% de las mujeres y más del 90% de los hombres— se infectan al menos una vez en la vida con algún tipo de VPH.
Existen más de 200 tipos de este virus, algunos de los cuales pueden causar cambios celulares que derivan en tumores. Los más conocidos están relacionados con el cáncer de cuello uterino, pero ciertos tipos de VPH también pueden influir en el desarrollo de cáncer en otras zonas, como el ano, el pene, la garganta o la cavidad oral.
¿Qué revelan las nuevas investigaciones?
Recientemente, un equipo de investigación estadounidense estudió un caso muy particular: una mujer de 34 años con lesiones recurrentes de cáncer de piel en la frente, en las que detectaron un tipo de VPH que se transmite por la piel, conocido como beta-VPH.
Los investigadores observaron que este virus se integró en el ADN de las células tumorales y produjo proteínas virales, lo que pudo haber favorecido la formación del tumor y debilitado el sistema inmunológico.
La paciente recibió un tratamiento experimental con trasplante de células madre que restauró su sistema inmunológico, tras lo cual los tumores retrocedieron.
Según la doctora Andrea Lisco, responsable del caso, este hallazgo podría abrir nuevas vías para entender el carcinoma de células escamosas, especialmente en personas con el sistema inmunitario debilitado. Es importante destacar que se trata de un caso único que no puede generalizarse, pero que invita a seguir investigando.
¿Qué es el beta-VPH?
Los distintos tipos de VPH se comportan de maneras diferentes. El beta-VPH puede transmitirse sin contacto sexual, por ejemplo, a través del contacto directo con la piel, incluso en interacciones cotidianas. Un estudio alemán encontró que el beta-VPH puede estar presente en la piel o los folículos pilosos de las personas, incluso sin síntomas visibles. Algunas investigaciones sugieren que este virus puede detectarse en hasta el 80% de las muestras cutáneas.
¿Representa esto un riesgo?
Es fundamental saber que la infección por VPH no siempre conduce a un tumor. En la mayoría de los casos, el sistema inmunológico elimina el virus y no se desarrolla ninguna enfermedad.
No obstante, en ciertas situaciones, como cuando el sistema inmunitario está debilitado, algunos tipos de VPH pueden contribuir a la aparición de células cancerosas.
¿Por qué es importante la vacunación?
En España, la vacuna contra el VPH está disponible para personas de entre 9 y 45 años. Actualmente, protege contra los tipos de VPH que causan cáncer de cuello uterino y otros tumores de alto riesgo. Aunque no existe una vacuna específica para el beta-VPH que se transmite por la piel, los expertos creen que fortalecer el sistema inmunológico y prevenir el VPH en general puede reducir a largo plazo el riesgo de otros tipos de cáncer.
¿Qué podemos hacer para prevenirlo?
Vale la pena considerar la vacunación contra el VPH, especialmente en la juventud, antes de la posible infección.
- Realiza chequeos regulares, como exámenes ginecológicos, para detectar cualquier cambio a tiempo.
- Apoya tu sistema inmunológico con una alimentación equilibrada, buen descanso y manejo del estrés.
- Consulta al dermatólogo si notas lesiones en la piel que no sanan, heridas o crecimientos inusuales.
Nuestro conocimiento sobre el VPH sigue creciendo, y las investigaciones más recientes sugieren que este virus no solo está relacionado con tumores en los órganos sexuales, sino que en algunos casos también puede influir en el cáncer de piel. Aunque estos resultados necesitan confirmación adicional, es clave tomar en serio la prevención: considera la vacunación, mantén un estilo de vida saludable y realiza controles médicos periódicos.











