Muchos no lo saben, pero el esfuerzo físico en la playa no solo viene de nadar o hacer deportes acuáticos. Estar en el agua también puede ser agotador para el cuerpo. La resistencia del agua hace que hasta el movimiento más pequeño requiera más energía que en tierra firme. Esto es especialmente cierto si pasamos horas refrescándonos en el agua.
Nadar es una excelente forma de activar todos los grupos musculares, pero no es de extrañar que después de unas horas nos sintamos cansados. Esto se debe al esfuerzo extra de los músculos, que muchas veces no notamos mientras estamos en el agua, sino hasta que salimos.
Los riesgos de la deshidratación

Aunque estamos rodeados de agua, en la playa es fácil olvidar beber lo suficiente. El sol, el calor y la actividad aumentan la pérdida de líquidos en nuestro cuerpo.
La falta de hidratación puede causar dolores de cabeza, cansancio y mareos. Por eso, es clave beber agua regularmente durante todo el día, incluso si el agua fresca no nos hace sentir sed.
Sol y golpe de calor

Aunque el sol no sea la causa principal del malestar, no podemos ignorar sus efectos. Pasar mucho tiempo bajo el sol, especialmente al mediodía, puede agotar nuestro cuerpo.
La exposición prolongada puede elevar la temperatura corporal y provocar un golpe de calor. Para evitarlo, usa sombrero, protector solar y busca sombra con frecuencia.
Efectos de la sal y el cloro en la piel
El agua salada y el cloro de las piscinas también pueden hacer que nos sintamos cansados o apagados después de la playa. Estos elementos pueden resecar e irritar la piel, causando incomodidad.
Para proteger la piel, usa cremas hidratantes y dúchate bien después de la playa para eliminar la sal y el cloro.
Alimentación inadecuada
Sentirse agotado en la playa también puede empeorar si no comemos bien. A menudo, los alimentos típicos de playa como helados, frituras o papas no aportan los nutrientes ni la energía que necesitamos.
Procura comer frutas frescas, verduras y alimentos nutritivos durante tu día en la playa. Esto ayuda a mantener estable el nivel de azúcar en sangre y mejora tu bienestar.
Falta de descanso
Curiosamente, la falta de descanso también puede aumentar el cansancio después de la playa. El tiempo en la arena suele ser muy activo, lo que puede agotar cuerpo y mente. Busca momentos para relajarte y evitar el agotamiento por exceso de actividad.
Para renovar cuerpo y mente, escucha las señales de tu cuerpo. Si te sientes cansado o de mal humor tras la playa, probablemente necesites más descanso. Relajarte y dormir bien te ayudará a volver con más energía a tu próxima visita.











