No esperes a que alguien te salve. Ir al psicólogo puede ser caro y llevar tiempo, por eso te comparto lo que he aprendido en los últimos diez años.
La herencia de nuestros padres
¿Llevas contigo traumas de la infancia porque tus padres no estuvieron a la altura? Te cuento un secreto: nadie en el mundo tiene padres perfectos. ¿Tienes muchos recuerdos negativos asociados a ellos? No estás solo; a mí también me vienen a la mente una docena de cosas negativas relacionadas con mis padres sin pensarlo mucho.
¿Cómo superarlo? Recuerda que hicieron lo mejor que pudieron según sus capacidades y perdónalos. No por ellos, sino por ti. Créeme, así te será más fácil.
Cuidado personal
Cuidarte no siempre significa ponerte una mascarilla facial o añadir aceites aromáticos al baño. Claro que eso ayuda, pero el mejor mimo es dormir al menos ocho horas, comer alimentos naturales y responder a ese correo que te ha estado agobiando toda la semana.

Poner límites
No me refiero a bloquear a alguien en Instagram, sino a no permitir que abusen de tu buena voluntad en la vida real. Aprende a decir no, con firmeza y una sonrisa. Al principio me costó, pero luego se volvió un truco que mejoró mucho mi calidad de vida.
No persigas un autobús que no te recoge
Porque siempre habrá otro autobús. No persigas a alguien para quien no eres su primera opción. No eres una opción secundaria ni una misión extra. Si no lo entiende, que siga su camino.
Emociones
Las emociones no te matan. Llorar no te mata. Gritar en la almohada no te mata. ¿Sabes qué sí te mata? Reprimir tus emociones. Eso carcome tu alma hasta que decides enfrentarlas.

Ser tú mismo
“Estoy buscando quién soy…”
No buscas a tu verdadero yo porque no existe algo así como "encontrarte". Te construyes a ti mismo, con esfuerzo diario. Hay días en que avanzas mucho y otros menos, pero cada paso cuenta.
¿Salvador? No existe
No esperes a que alguien te salve. No bajará Dios del cielo, ni llegará un príncipe en caballo blanco, ni Batman vendrá a rescatarte. Probablemente tampoco descubrirás que tienes un pariente rico lejano que murió y te dejó toda su fortuna. Solo puedes contar contigo mismo. Acepta que probablemente toda tu vida tendrás que doblar tu propia ropa limpia. Pero consuélate pensando que esta es una experiencia universal y que si estás leyendo esto en algún dispositivo, probablemente te va mejor que al 70% de la humanidad.
No te tomes tan en serio
Pase lo que pase, tu problema no es tan profundo, trágico o importante como sientes ahora. No sobrepienses las cosas, la vida sigue adelante. No estás maldito, solo cansado, hambriento o sediento. A veces basta con un poco de chocolate. Duerme y mañana será mejor. Si no, recuerda que dentro de tres años esto no tendrá importancia. Y si la tiene, recuerda que todos somos solo un granito de arena en este mundo. Si llegaste hasta aquí, felicidades, te ahorraste diez años de terapia.











