Hay muchas formas de hacer que las mañanas sean más llevaderas: desde tomar una taza de café hasta una ducha rápida para despertarte. Aunque estos hábitos ayudan, lo que realmente impulsa a tu cuerpo es crear una rutina consciente y mantenerla la mayor parte del tiempo.
Así funciona la regla 85:15
Seguro sabes que tu cuerpo pasa por diferentes fases de sueño durante la noche. Para despertarte descansado, esos ciclos deben ser lo más constantes posible. La mejor manera de lograrlo es con una rutina sólida de sueño.
La regla 85:15 dice que el 85% del tiempo debes acostarte y levantarte a la misma hora para que las mañanas sean más fáciles.
Estos horarios fijos ayudan a tu cuerpo a acostumbrarse a un buen ritmo de sueño, haciendo que tus noches sean más reparadoras. Como no siempre es posible cumplirlo al 100%, la regla permite un margen: el 15% restante puedes romper la rutina de sueño y vigilia. Si sigues esta regla, te despertarás más descansado y terminarás el día con menos cansancio.
Esta regla no solo ayuda con el sueño
Además de facilitar el despertar, la regla 85:15 inspiró otra para la alimentación, creada por el médico estadounidense Dr. Tim Reynolds. Esta nueva regla busca promover una alimentación saludable y, por ende, un estilo de vida más equilibrado, lo que también contribuye a un sueño más tranquilo.
Según esta regla, el 85% de las veces comemos para sobrevivir. Por ejemplo, desayunamos para tener energía y poder trabajar, hacemos una merienda a media mañana para calmar el hambre y almorzamos al mediodía. Durante el resto del día, seguimos comiendo varias veces para obtener los nutrientes y la energía que necesitamos.

El otro 15% del tiempo comemos por razones sociales: salir a cenar con amigos, asistir a una fiesta o disfrutar un postre hecho por alguien querido. En estas ocasiones comemos porque nos gusta un alimento o porque estamos en un evento social.
Si durante el 85% de las comidas eligieras alimentos saludables —sin porciones enormes— probablemente ayudarías a combatir el sobrepeso. Y para esos antojos o comidas más calóricas está el 15% restante, donde no importa tanto qué comes, siempre y cuando disfrutes y no exageres.
Lo ideal es darle una oportunidad a ambas reglas: así tus noches serán más reparadoras y tu salud general mejorará. No tienes que ser demasiado estricto con los porcentajes; lo importante es ser consciente y escuchar a tu cuerpo. Cuanto mejor te sientas, más fácil será seguir estos principios de sueño y alimentación.











