Cuando escuchamos una melodía, sentimos un cambio inmediato: en segundos, nuestra mente viaja a otro lugar o despiertan recuerdos y emociones olvidadas. Por eso no es sorpresa que recurramos a la música cuando estamos de bajón. ¿Pero existe realmente una canción que pueda mejorar tu ánimo? Para responder, primero exploremos la ciencia detrás de la música y la felicidad.
¿Cómo nos afecta la música que nos alegra?
Según científicos del Instituto Neurológico y Hospital de Montreal de la Universidad McGill, escuchar música tiene efectos fisiológicos reales y medibles en nuestro cuerpo. Sus estudios muestran que al escuchar música, nuestro cuerpo libera dopamina, que interactúa con las áreas cerebrales responsables de la sensación de placer y recompensa.
Pero no cualquier melodía provoca la liberación de dopamina. Puede parecer algo muy personal, ya que cada quien tiene sus gustos musicales. Por ejemplo, a mí me encanta el reggae, pero no me siento especialmente animada cuando suenan temas de metal en casa.
La ciencia dice que no depende del estilo ni del gusto individual para que la música nos haga felices. Es ese escalofrío acompañado de un aumento del ritmo cardíaco lo que ocurre solo con canciones que cumplen ciertos criterios. Claro, nadie tiene que renunciar a sus favoritos, pero el equipo de investigación descubrió que el cuerpo libera más dopamina con música agradable y, en general, neutral.
¿Qué hace que una canción sea realmente alegre?
El neurocientífico Dr. Jacob Jolij, de la Universidad de Groningen en Holanda, también cree que la valoración de la música es algo muy personal, lo que dificulta crear una fórmula clara. Pero descubrió qué elementos aumentan nuestro buen humor al escuchar música:
- La letra no importa como crees: Si queremos sentirnos mejor, buscamos letras animadas, optimistas y alegres, no canciones sobre guerras, desilusiones o rupturas. Esto tiene sentido y los investigadores confirman que las canciones alegres suelen hablar de momentos felices: fiestas, días en la playa, tomar el sol o actividades que encajan con nuestros intereses. La sorpresa es que las letras de pop, a menudo sin mucho sentido, también pueden levantar el ánimo.
- El ritmo es clave: Las canciones alegres tienen un tempo más rápido que una canción promedio. Mientras un tema pop típico ronda los 118 latidos por minuto, las canciones que alegran el ánimo van entre 140 y 150 latidos por minuto.
- Importan las tonalidades: Las canciones alegres suelen tener patrones claros, con tonos brillantes y alegres, predominando las notas altas, nunca sombrías o graves.
¡Vamos con el top!
Teniendo en cuenta estos puntos, el Dr. Jacob Jolij armó una lista de reproducción con lo que considera las canciones más elevadoras.
1/10. Don’t Stop Me Now – Queen
2/10. Dancing Queen – Abba
3/10. Good Vibrations – The Beach Boys
4/10. Uptown Girl– Billy Joel
5/10. Eye of the Tiger– Survivor
Seguramente notaste que las canciones son bastante antiguas. No es casualidad. El Dr. Jacob encontró que muchas más canciones de los años 80 cumplen los criterios que las versiones más recientes. Pero esto no significa que no puedas crear tu propia lista con éxitos actuales. Otra lista del Instituto Neurológico y Hospital de Montreal incluye estilos como rock o techno:











