¿Te ha pasado que te maquillas con cuidado y, al cabo de una hora, ves en el espejo que cada arruguita se nota más? El área bajo los ojos es especialmente delicada, y no es casualidad.
Los expertos explican que esta piel es la más fina y sensible de todo el cuerpo. Además, con el tiempo disminuyen el colágeno y la elastina, la renovación celular se ralentiza y la piel tiende a resecarse.
Esta combinación hace que el maquillaje tienda a asentarse en las líneas finas. Pero la buena noticia es que con unos simples trucos puedes mejorar mucho el resultado.
Todo empieza con el cuidado de la piel
El maquillaje no comienza con el corrector, sino con preparar bien la piel. Si tu piel está seca, el corrector se "agarra" a las arrugas y las resalta aún más. Joseph Carillo, maquillador, recomienda aplicar suavemente un contorno de ojos hidratante ligero y dejar que se absorba.
El objetivo es que la piel esté más suave y flexible, para que el maquillaje se difumine mejor.
Pero ojo, no todas las cremas funcionan bien bajo el maquillaje. Las fórmulas con mucho silicón pueden hacer que el corrector se "arrugue", y las cremas muy oleosas pueden dejar la piel demasiado resbaladiza para que el maquillaje se adhiera bien.

No importa la cobertura, sino la textura
Muchos creen que cuanto más cubriente es un corrector, mejor. Pero es justo al revés. Carillo dice que la textura es mucho más importante que la cobertura. Las fórmulas densas y mates suelen asentarse en la piel y remarcar las líneas finas. En cambio, las texturas ligeras, hidratantes y tipo sérum se mueven con la piel y ofrecen un acabado más natural.
Por eso muchos profesionales prefieren aplicar capas finas y construir la cobertura solo si es necesario.
Menos corrector = mejor resultado
Uno de los errores más comunes es aplicar demasiado producto. La técnica del triángulo grueso que se ve en internet puede ser llamativa, pero en piel con líneas finas suele empeorar el aspecto. El consejo es poner solo un pequeño punto de corrector en la zona más oscura y difuminar desde ahí. Si hace falta, puedes añadir un poco más después, pero es mucho más difícil quitar producto que añadirlo.
Tus dedos muchas veces son mejores que cualquier brocha
Aunque hay muchas herramientas, Carillo contó a allure que a menudo lo más simple es lo mejor. El calor de tus dedos ayuda a "fundir" el corrector en la piel, evitando que se asiente en la superficie y logrando un acabado más uniforme. Si usas brocha, mejor con toques suaves en lugar de estirar la piel, para no remarcar las arrugas.

Cuidado con el polvo compacto
Aunque muchos fijan el corrector con polvo, no siempre es la mejor idea. Demasiado polvo puede resecar la piel y acentuar las líneas finas. En muchos casos, es mejor usar un spray fijador ligero que mantenga el maquillaje en su lugar sin dejar efecto polvoriento.
Lo que vale la pena recordar
Borrar por completo las arrugas finas no es un objetivo realista ni necesario. El maquillaje se trata más de lograr un efecto más uniforme y fresco que de eliminar totalmente la textura de la piel. Muchas veces la diferencia la hacen pequeños cambios técnicos: menos producto, mejor preparación y texturas más ligeras. Así tu maquillaje no envejece, sino que te hace lucir más fresca.











