Cada cultura tiene sabores únicos, pero si buscas algo exótico y fácil de preparar, la shakshuka es una opción ideal. Como el lecsó húngaro, este plato del Medio Oriente es sencillo, saludable y lleno de aromas cautivadores. No hace falta ir lejos para descubrir la versión más especial de la shakshuka: la shakshuka verde, que se ha convertido en la reina de las mesas de desayuno con su sabor encantador.
¿Qué es la shakshuka?
La shakshuka es un plato típico del Medio Oriente que se cocina en sartén y combina verduras frescas, salsa de tomate y huevos estrellados. La versión clásica tiene una base de tomate enriquecida con especias mediterráneas, que le dan un sabor auténtico. En los últimos años, ha surgido una versión más fresca y moderna: la shakshuka verde, que se aleja del tomate para centrarse en verduras y sus texturas crujientes y deliciosas.
Lo que hace especial a la shakshuka verde es que, además de los ingredientes clásicos, incluye espinaca, pimiento verde, calabacín y aguacate. Estos ingredientes frescos son la base perfecta para un desayuno lleno de vitaminas y nutrientes valiosos.
Para sazonar, se usan a menudo cilantro, perejil y hierbas frescas de temporada, que aportan un sabor suave pero con carácter al plato.
Así se prepara la shakshuka verde

- Para un buen resultado, empieza con una sartén de calidad donde puedas saltear los ingredientes sin problemas.
- Comienza con cebolla y ajo, cocinándolos suavemente para que liberen todo su sabor en su propio aceite.
- Luego añade el pimiento verde, espinaca y calabacín cortados, y deja que las verduras se ablanden.
- Cocínalas a fuego lento, removiendo para que los sabores se mezclen bien.
- Usa abundante cilantro fresco, perejil, sal, pimienta y un toque de jugo de limón para mantener la frescura.
- Cuando la base esté casi lista, haz pequeños huecos en la sartén para colocar los huevos y cocina tapando la sartén, para que las claras se cuajen y las yemas queden cremosas.
Presentación
Sirve la shakshuka con pan fresco o pita, perfecto para absorber el jugo sabroso de las verduras. Añade un poco de cilantro fresco o aguacate picado para que la experiencia sea aún más refrescante y especial.
La shakshuka verde es la opción ideal si buscas algo saludable, sabroso y diferente para el desayuno o el almuerzo, y seguro que conquistarás a tu familia o amigos.
Atrevete a experimentar con los ingredientes, ya que la shakshuka es tan versátil que puedes adaptarla según la temporada o las verduras frescas que tengas a mano. Así, cada desayuno será una nueva aventura y los fines de semana nunca serán aburridos.











