Un trozo de tierra desnuda en el jardín es como una habitación preciosa a la que le falta la alfombra: algo no termina de encajar. Además, el suelo sin cubrir se seca rápido y se convierte en un imán para las malas hierbas. La solución está en la asociación funcional de plantas: elegir especies resistentes que se extiendan como una alfombra, protejan el suelo de la erosión y, de paso, te ahorren trabajo. Aquí tienes las mejores candidatas para acabar con esos huecos de una vez por todas.
1. Ajuga reptans – La alfombra perfecta para zonas de sombra
Si el hueco está en un rincón oscuro y húmedo del jardín, por ejemplo bajo un árbol grande, la Ajuga reptans es tu mejor aliada. Esta planta apenas alcanza los 10-15 cm de altura, pero con sus estolones forma rápidamente una densa alfombra de color verde oscuro o bronce rojizo que cubre el suelo por completo.
¿Por qué nos encanta? En primavera produce unas preciosas espigas de flores azules que atraen a las abejas y dan un toque silvestre muy especial al jardín.
Cuidados: Es muy poco exigente, pero no le gusta el sol directo del mediodía, ya que puede quemarle las hojas. En semisombra, en cambio, es imbatible.
2. Aubrieta – La reina de los jardines rocosos y los bordes
Si la zona sin cubrir está en un jardín rocoso soleado o junto al borde de un arriate, la aubrieta es la elección ideal. En primavera, la planta prácticamente desaparece bajo una marea de flores lilas, rosas o blancas que lo inundan todo de color.
¿Por qué nos encanta? Es de hoja perenne, así que cubre el suelo incluso en invierno, y en primavera ofrece un espectáculo de color difícil de igualar.
Cuidados: Le encanta el sol y necesita un suelo con buen drenaje. Después de la floración, conviene podarla un poco para que mantenga una forma compacta y bonita.
3. Waldsteinia ternata – La alfombra amarilla que se cuida sola
Esta planta es el sueño de cualquier jardinero: el tipo "plántala y olvídate". Sus hojas recuerdan mucho a las de la fresa, pero en lugar de frutos comestibles ofrece una cobertura densa y brillante con delicadas flores amarillas.
¿Por qué nos encanta? Es increíblemente resistente y aguanta la sombra seca, ese tipo de rincón donde otras plantas simplemente se rinden.
Cuidados: Una vez establecida, no necesita prácticamente ninguna atención. Además, desplaza a las malas hierbas con eficacia, haciendo tu trabajo aún más fácil.
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4. Hosta – Cuando el hueco es grande y necesita presencia
A veces el espacio vacío no es un pequeño hueco, sino una zona más amplia al pie de los arbustos. En ese caso, en lugar de plantas tapizantes, lo más acertado es optar por una o varias hostas de hojas exuberantes.
¿Por qué nos encanta? Sus enormes hojas en forma de corazón —que pueden ser azul grisáceo, con bordes amarillos o con rayas— cubren completamente el suelo bajo ellas, sin dejar ni una oportunidad a las malas hierbas.
Cuidados: Adora la sombra y la humedad. Su único enemigo son las babosas, así que conviene proteger las hojas tiernas en primavera con algún método antibabosas.
5. Sedum – Los supervivientes que adoran el sol
Donde el sol calienta todo el día y el suelo es arenoso o pedregoso, el sedum es la mejor opción. Estas plantas crasas almacenan agua en sus hojas, por lo que permanecen verdes y vigorosas incluso en la sequía más intensa.
¿Por qué nos encanta? Existe una gran variedad de especies: las hay con flores amarillas, rosas o blancas, y sus hojas adoptan formas muy distintas que aportan textura y carácter al jardín.
Cuidados: Solo hay que tener cuidado de no regarlas en exceso. El encharcamiento las perjudica; todo lo demás lo toleran sin problema.
¿Por dónde empezar?
Antes de plantar, es importante limpiar bien la zona de malas hierbas y airear la tierra. Añadir un poco de compost ayudará a que las plantas arranquen con fuerza. Durante las primeras semanas, presta atención al riego hasta que estén bien enraizadas; después, serán ellas las que cuiden del jardín por ti.
Lo más importante es que no tengas miedo de experimentar. Una sola planta bien elegida no solo cubre la tierra desnuda, sino que puede transformar por completo el carácter de tu jardín.











