Estiramos cuando alargamos los músculos y el tejido conectivo que los rodea, y también cuando estimulamos las articulaciones con ejercicios para conservar nuestra flexibilidad y movilidad. Hay dos tipos: estiramiento estático y dinámico. El primero consiste en mantener una postura durante varios minutos; el segundo, en movimientos activos y fluidos, como círculos con los brazos que pueden formar parte del calentamiento. Lo ideal es estirar a diario, porque aporta muchos beneficios que mejoran tu calidad de vida:
Mejora tu postura
Potencia el control corporal y la conexión mente-músculo
Facilita la recuperación después del ejercicio
Optimiza la calidad de tus movimientos
Reduce el riesgo de lesiones
Empezar el día con un buen estiramiento es una gran idea. Combina movimientos estáticos y dinámicos; aquí te damos un pequeño adelanto:
Estiramiento de la parte superior del cuerpo
Al despertar, este estiramiento es un alivio para el cuerpo, que ha estado en posiciones incómodas durante la noche. Es ideal para aliviar posibles dolores de espalda. Hazlo bien: eleva el pecho lo máximo que puedas, estira los brazos y mira hacia arriba con la cabeza. Mantén la postura unos minutos y luego pasa al siguiente ejercicio.
Estiramiento de cadera
Con el tiempo, la calcificación y el desgaste articular son inevitables. Pero de jóvenes podemos prevenirlos con estiramientos adecuados, como el de cadera, que conviene hacer a diario. Te proponemos la posición más cómoda para empezar: arrodíllate en el suelo, estira una pierna hacia atrás y flexiona la otra debajo de ti. Apóyate con las manos y haz pequeños rebotes para sentir el estiramiento en la cadera.
Muslos y glúteos
Los glúteos acumulan mucha tensión, por eso antes de estirar es bueno dar pequeños golpecitos para liberar el estrés acumulado. Luego, acuéstate boca arriba, flexiona las piernas y apoya los pies en el suelo. Eleva la cadera lo más alto que puedas, mantenla en el aire unos minutos y baja despacio. Puedes repetir hasta diez veces. Este ejercicio estira glúteos, muslos y también la espalda. Si quieres, en un nivel avanzado, cruza una pierna sobre la otra.
Brazos y cintura
Si trabajas sentado, estirar el cuerpo constantemente es clave. La postura prolongada tensa los músculos y puede causar problemas musculoesqueléticos. Este ejercicio estira todo el torso y los brazos: apóyate en el suelo con las rodillas y brazos extendidos. Gira el hombro izquierdo hacia el suelo y extiende el brazo en dirección contraria. Coloca la mano derecha en la espalda y aplica peso hasta sentir un estiramiento cómodo.