Es común querer estar preparados para todo y terminar metiendo tantas cosas que la maleta supera el límite de peso de la aerolínea. La buena noticia es que con algunos consejos simples puedes evitar estos errores y hacer que tu salida sea más tranquila y fluida. Te mostramos los errores más comunes al empacar y cómo esquivarlos fácilmente.
1. Empacar por si acaso
Mucha gente quiere estar lista para cualquier situación, pero eso suele llevar a llevar cosas innecesarias. En lugar de empacar ropa para cada eventualidad, elige prendas que puedas combinar y usar en varias ocasiones. Así ahorras espacio y tiempo, y aún queda lugar para los recuerdos. Además, con menos cosas es más fácil saber qué tienes y evitar perder prendas importantes entre lo que no necesitas.
2. Usar zapatos nuevos
Aunque puede ser tentador estrenar zapatos para tus looks de vacaciones, después del primer día no estarás tan feliz si te salen ampollas mientras caminas por la ciudad. Lleva siempre al menos un par de zapatos cómodos y ya usados, incluso si tus planes son relajados. Viajar suele implicar más caminatas de las que pensamos. Muchas veces, los momentos más memorables son los que pasas explorando sin rumbo, y para eso necesitas comodidad, no un par de zapatos nuevos de diseñador.
3. Mezclar ropa sucia con limpia
No dejes que las camisetas sudadas y la ropa limpia se mezclen en un mismo montón. Lleva una bolsa de tela para separar la ropa usada. Además, puedes usar estas prendas para envolver objetos frágiles en el regreso, dándoles protección extra. Esta bolsa es especialmente útil si vas a cambiar de alojamiento varias veces y no quieres desarmar todo cada vez.
4. Llevar plancha o vaporizador
Aunque parezca práctico, estos aparatos ocupan mucho espacio y si viajas solo con equipaje de mano, es casi imposible que quepan. Mejor enrolla la ropa y usa un spray antiarrugas; así ahorras mucho espacio y suele ser suficiente. Además, la mayoría de los alojamientos ofrecen alguna opción para planchar o vaporizar, así que no necesitas llevar tu propio equipo para todo.
5. Usar muchas bolsas de vacío
Al principio parece buena idea porque ahorras espacio, pero aunque el volumen disminuye, el peso no cambia. Además, muchos notan que en el regreso no todo vuelve a caber como al salir. Mejor usa cubos de embalaje y planifica bien. Elige prendas que puedas combinar de varias formas. Si decides usar bolsas de vacío, pruébalas en casa y pesa todo para evitar sorpresas en el aeropuerto.
6. Llevar demasiados adaptadores
Los adaptadores son útiles, pero no son milagrosos. Funcionan bien para dispositivos pequeños como el teléfono o la laptop, pero aparatos de mayor potencia como la plancha o el secador pueden dañarse. En esos casos, mejor compra una versión local sencilla que puedas dejar en tu maleta después del viaje. Así proteges tus aparatos y evitas muchos inconvenientes.
La próxima vez que prepares tu viaje, recuerda estos consejos. Tu maleta (y tu espalda) te lo agradecerán. Además, empacar con conciencia no solo es más cómodo, sino también más sostenible, porque evitas comprar cosas innecesarias durante el viaje. Una lista bien pensada y algunos trucos probados harán que tus vacaciones sean realmente para desconectar. Y quién sabe, tal vez inspires a otros con tu forma experta de empacar. Empacar no tiene que ser un fastidio, más bien es la primera aventura del viaje donde la diversión ya comienza.











