Claro que hay una gran diferencia entre ser un niño que solo disfruta el baño y ser un adulto responsable de la piscina. Pronto descubrí lo desafiante que es mantener el pH equilibrado y cuánto esfuerzo implica sacar todas las hojas. Sigue leyendo, porque aquí te comparto las 7 cosas que me hubiera gustado saber antes de tener piscina.
1. Puede ocupar mucho espacio
Tenemos un jardín pequeño en las afueras, y hasta la piscina más pequeña ocupa casi un tercio del espacio. No fue fácil reorganizar el resto del jardín para que hubiera espacio suficiente para el huerto y para que nuestros perros pudieran correr libres. Mi consejo: piensa bien las dimensiones antes de enfocarte solo en la diversión del baño.
2. Pondrás en práctica tus conocimientos de química
El agua cristalina no aparece por arte de magia. Hoy en día es más fácil controlar el pH y el nivel de cloro con tiras reactivas que con tubos de ensayo, pero aún así hay que estar ajustando químicos para mantenerla limpia. Incluso un corto viaje puede alterar el equilibrio y volver el agua verde.
3. La seguridad del agua importa más allá de los niños
Una piscina, especialmente si está enterrada, puede ser una trampa mortal para la fauna local. Diariamente mueren muchos insectos, y hemos tenido que rescatar pájaros y ratones. Incluso una vez salvamos un conejo. Instalamos rampas y alarmas para reducir las pérdidas, pero aún así me entristece cuando luciérnagas o abejas se ahogan en el agua.
4. Puede convertirse en parte del diseño del jardín
Esto probablemente no sea sorpresa, pero puedes darle un toque especial a tu piscina con muchos accesorios. Por ejemplo, la iluminación que brilla hermosa por la noche o una fuente solar que crea un ambiente de parque. No olvides las tumbonas junto a la piscina o los flotadores inflables para relajarte en el agua.
5. El mantenimiento puede ser caro y demandar mucho tiempo
Si estás pensando si una piscina es para ti, considera tanto el tiempo como el dinero. Abrir y cerrar la piscina puede tomar horas, y los químicos pueden ser un gasto considerable al año. Los limpiadores ayudan, pero a veces hay que fregar bien las paredes y el fondo. Calculé cuánto costaría un pase a la piscina pública comparado con mantener la mía, y aún así ahorramos, además de disfrutarla solo nosotros.
6. Cuida la proporción de sol y sombra
En climas cálidos, es clave dar sombra a la piscina para que no se caliente demasiado en las olas de calor. Pero en zonas más templadas, demasiada sombra puede hacer que el agua esté “fresca” todo el verano, algo que solo los más resistentes disfrutan. Asegúrate de que tu piscina reciba suficiente sol o considera un calentador si el agua está fría.
7. La alegría de compartir momentos juntos
Siempre espero con emoción abrir la piscina cada verano. Hemos organizado muchas fiestas, enseñado a los niños a nadar y pasado días enteros flotando en mi colchoneta favorita con un buen libro y un gran vaso de té helado. Mi piscina es mi pequeño paraíso, y vale cada esfuerzo.











