Hay muchas razones por las que alguien puede vivir con sus padres incluso a mitad de su vida. No siempre se trata de dinero; a menudo, la personalidad y la educación juegan un papel clave. Es importante aclarar que la pereza y la comodidad rara vez son la causa principal.
Para algunos, es lo ideal
Quienes viven en casa a los 40 años suelen dividirse en dos grupos: los que sufren y los que no podrían imaginar un mejor escenario. Ivett pertenece al segundo grupo. Trabaja como camarera en un restaurante, donde sus turnos suelen ser hasta tarde. Cría sola a su hija de primaria y sin sus padres le sería muy difícil manejarlo.
Ivett dice que vivir con sus padres no es una obligación, sino una elección que le encanta. “Mis padres son abuelos jóvenes de mente abierta, centrados en los niños y muy solidarios. Mi hija los adora y yo disfruto que en mi tiempo libre me rodee una familia amorosa. Yo hago las compras, cocinamos juntos y hasta vamos a yoga en familia.”
Los terapeutas familiares destacan que para mantener la armonía, los padres deben tratar a su hijo adulto como un igual, no como a un niño. Si respetan su estilo de vida y hábitos sin intentar controlarlo, las peleas disminuyen.
Otros sufren en esta situación
Vince sabe bien lo duro que es vivir bajo el mismo techo con padres que hacen la vida imposible. “Mis padres me reprochan cada día que arruiné mi vida. Dicen que el vecino, Tomika, ahora es médico en el extranjero y gana muy bien. Tiene una familia hermosa y llegan en coches caros a visitarnos en Navidad.”
Vince avaló un préstamo para un amigo que quebró, y el banco le cargó la deuda a él. Tuvo que vender su piso y volver a casa de sus padres. “No entienden lo difícil que es para mí. Quisiera formar una familia bonita, pero no he presentado a ninguna novia porque seguro que me llamarían inútil. Además, hoy en día las mujeres esperan que el hombre tenga su propio hogar y un ingreso estable. Yo tengo trabajo, pero casi todo lo que gano se va en la hipoteca y gastos de la casa, en los que también colaboro.”

A veces, la culpa es de los padres
Jennifer Hornberger escribe que muchos que viven con sus padres en la mediana edad lo ven como una carga mental por no poder ser independientes. Según esta terapeuta familiar, muchas veces el comportamiento de los padres impide que el hijo pueda volar del nido.
Hay madres que saben cómo atar emocionalmente a sus hijos. Sin decirlo abiertamente, hacen que el niño (hijo o hija) sienta culpa por querer independizarse.
No es raro que, tras un desamor, problemas económicos o enfermedad, un hijo que vivía solo regrese a la casa de sus padres. Aunque sea un retroceso, es una realidad que suele generar conflictos, dice Hornberger.
En algunos lugares, es natural
Visitar a los padres unas pocas veces al año y disfrutar juntos es muy distinto a dejar la maleta en casa para una larga temporada. En algunas culturas, las generaciones conviven y se apoyan naturalmente. Pero la sociedad moderna va en otra dirección. Hoy, si un hombre o mujer de 40 años vive con sus padres, debe estar preparado para que la gente lo comente a sus espaldas.











