“Decidir que ‘se terminó’ para siempre una relación familiar es algo fuerte y poco común”, explica Karl Andrew Pillemer, profesor de desarrollo humano en la Universidad de Cornell, a la BBC. “Es distinto a las peleas familiares, los conflictos o las relaciones emocionalmente distantes pero aún presentes.”
Pillemer notó que hay pocos estudios importantes sobre la alienación familiar. Por eso hizo una encuesta nacional para su libro de 2020 Fault Lines: Fractured Families and How to Mend Them. Más de uno de cada cuatro estadounidenses dijo haber cortado la relación con al menos un familiar. En Reino Unido, la organización benéfica Stand Alone reporta que afecta a una de cada cinco familias. En Australia y Canadá, expertos hablan de una “epidemia silenciosa” de familias que se deshacen.

Cada vez más personas eligen este camino
En redes sociales han surgido grupos de apoyo para adultos que han decidido alejarse de sus familias.
El aumento de la alienación entre padres e hijos adultos parece ser resultado de una red compleja de factores culturales y psicológicos. Este fenómeno plantea muchas preguntas sobre su impacto en las personas y la sociedad.
Aunque la investigación es limitada, la mayoría de estas “rupturas” las inicia el hijo adulto, dice Joshua Coleman, psicólogo y autor de Las reglas de la alienación: Por qué los hijos adultos cortan lazos y cómo sanar el conflicto.
La razón más común es el abuso pasado o presente del padre, ya sea emocional, verbal, físico o sexual. El divorcio también influye, con consecuencias que van desde tomar partido hasta la llegada de nuevos miembros a la familia, como hermanastros o padrastros. Esto puede generar una división de recursos emocionales y económicos.
La conciencia mental y el individualismo influyen en la decisión de los jóvenes
Los expertos creen que la mayor conciencia sobre la salud mental y cómo las relaciones familiares tóxicas afectan nuestro bienestar también impactan en la alienación.
“Aunque el conflicto familiar y el deseo de distanciarse no son nuevos, aceptar la alienación como una forma de crecimiento personal es algo casi nuevo”, dice Coleman.
“Decidir a quién mantener cerca o alejar de nuestra vida se ha vuelto una estrategia clave.”
Coleman señala que, junto con el enfoque en el bienestar personal, el cambio hacia una “cultura individualista” también pesa. Esto puede explicar por qué más personas deciden romper con relaciones abusivas. Además, muchos dependen menos de su familia que generaciones anteriores.
“Si no necesitas a tus familiares para apoyo o heredar bienes, eliges con quién pasar el tiempo basado en tu identidad y crecimiento, no en la supervivencia o necesidad,” explica. “Hoy, nada une a un hijo adulto con sus padres más que el deseo genuino de mantener la relación.”











