Té verde
Un estudio demostró que quienes bebían té verde diariamente mientras hacían ejercicio perdieron en promedio 1 kilo más que quienes solo entrenaban sin tomar té.
Té kombucha
Contiene vitamina B, ácido glucurónico para la desintoxicación y polifenoles antioxidantes. Lo más importante para perder peso es que tiene probióticos y ácido acético, que científicamente se ha comprobado que ayudan a bajar de peso.
Al influir en las hormonas, reduce el apetito, la acumulación de grasa y equilibra las bacterias de tu cuerpo.
Té de menta
Oler su aroma mentolado activa áreas del cerebro relacionadas con el hambre, ayudándote a desear menos comida.
Además, este té reduce el estrés y la ansiedad, te calma y mejora tu digestión.
Té oolong
Los catequinos que contiene ayudan a tu cuerpo a descomponer y quemar grasa más rápido, aumentan tu energía y aceleran la pérdida de peso. Tiene menos cafeína, lo que también favorece adelgazar. Además, ayuda a reducir el azúcar en sangre y el riesgo de cálculos renales.
Té blanco
Además, acelera la desintoxicación y mejora la digestión, por lo que notarás menos molestias estomacales. También ayuda a bajar la presión arterial y el colesterol, cuida tu corazón y tiene propiedades antibacterianas.











