El otoño no es otoño sin crisantemos: basta con mirar un porche o terraza lleno de estos arbustos redondos para sentir la verdadera esencia de la temporada. Pero las plantas en maceta tienen necesidades distintas a las que crecen en tierra, y esto también aplica para los crisantemos.
Si quieres que tu terraza o balcón se llene de ese colorido esplendor otoñal, aquí tienes cuatro consejos sencillos para que tus crisantemos en maceta florezcan por más tiempo.
1. Elige una planta saludable

El secreto es doble: primero, compra lo antes posible porque las plantas más bonitas se agotan rápido. Si esperas demasiado, solo quedarán flores marchitas o con tonos marrones.
Segundo, no te dejes llevar por la planta con las flores más grandes y coloridas en el momento. Aunque tentador, esas ya están al final de su floración. Mejor elige una con muchos capullos cerrados que se abrirán en casa, justo para ti.
2. Escoge la variedad adecuada

No todos los crisantemos son iguales en duración y época de floración. Si buscas belleza perenne, opta por los crisantemos de jardinería (multiflora perenne). Florecen desde septiembre hasta mediados de octubre con tonos intensos y brillantes. En verano suelen podarse para evitar que florezcan demasiado pronto y en otoño muestran todo su esplendor. Además, pueden pasar el invierno en maceta, en un garaje o cobertizo.
La otra opción es el tipo florista, que la mayoría compra para una sola temporada otoñal. Florecen una vez, pero con gran impacto, durante unas ocho semanas entre septiembre y octubre, y luego mueren. No se pueden conservar para el siguiente año, por lo que son una decoración temporal.
3. Dales mucha luz y agua

El crisantemo adora el sol y necesita al menos seis horas diarias. Si lo pones a la sombra, crecerá demasiado alto y no tendrá flores tan abundantes ni coloridas.
La excepción son los climas muy calurosos, por encima de 30 °C, donde conviene evitar el sol fuerte de la tarde. Pero en otoño, cuando la mayoría planta crisantemos, esto no suele ser un problema.
Además del sol, el agua es clave. La tierra nunca debe secarse por completo, especialmente en maceta, donde no hay suelo profundo para retener humedad. Observa la superficie y las hojas: si se marchitan o la tierra está seca, es hora de regar.
Consejo extra: Puedes incluso proteger tu crisantemo para el invierno. Cuando llegue la primera helada, deja de forzar la floración. Corta las flores marchitas, conserva los tallos y coloca la planta en un lugar sin heladas. Cubre la tierra con mantillo y la maceta con una manta o funda. En primavera brotará de nuevo.
4. Poda regularmente las flores marchitas

Para que tu crisantemo florezca sin parar, es fundamental eliminar las flores marchitas. Cuando veas que una flor se pone marrón o se marchita, córtala con tijeras afiladas justo debajo de los pétalos. Así la planta no desperdicia energía en partes muertas y puede formar nuevos capullos.











