Para conseguir una base de maquillaje bonita y natural, solemos usar métodos conocidos. Pero con el tiempo, nuestra piel cambia y nuestra rutina de maquillaje también debería adaptarse. Si notas que tus favoritos de siempre ya no funcionan igual, es momento de probar un enfoque nuevo, especialmente al aplicar la base.
Laura Geller, reconocida por su marca especializada en piel madura, recomienda partir siempre del estado actual de la piel. Es normal enfrentar nuevos retos con los años. Christian Briceno, maquillador profesional, señala que uno de los problemas más comunes es que la base no cubre, sino que resalta líneas finas o zonas secas. Si el producto se acumula en las arrugas o reseca la piel, el resultado puede ser incómodo. La buena noticia es que estos problemas suelen tener solución. Elegir la textura adecuada, hacer pequeños ajustes técnicos o preparar bien la piel con cuidado previo puede mejorar mucho el acabado y que tu base favorita luzca impecable otra vez.

¿Qué base elegir para piel madura?
Lo más importante es la hidratación. “Cuanto más edad tenemos, más necesita la piel hidratación, no fórmulas pesadas o secantes”, destaca Laura. Christian aconseja buscar estas características en una base líquida:
- Cobertura ligera a media y construible – Bases muy cubrientes pueden resecar y acentuar la textura.
- Acabado satinado o natural y luminoso – Las bases mate tienden a marcar arrugas, las muy brillantes resaltan la sequedad.
- Alto contenido de agua – Se adapta bien a pieles maduras y finas, evitando que se agriete.
- Ingredientes que cuidan la piel – Ceramidas, péptidos, ácido hialurónico y antioxidantes ayudan a una piel más lisa y un resultado duradero.
- Fórmulas minerales suaves o híbridas – Ideales para piel sensible o fina, son ligeras y menos irritantes.
Cómo aplicar la base en piel madura: paso a paso
Paso 1: ¡Hidrata!
El maquillaje siempre comienza con la piel limpia y bien hidratada. “La piel madura pierde agua más rápido que grasa”, explica Christian.
Te recomendamos:
- preparar con un suero hidratante (como ácido hialurónico o vitamina B5),
- seguir con una crema ligera y no grasa,
- y aplicar una capa fina de crema con ceramidas en zonas muy secas (líneas de sonrisa, contorno de ojos).
Deja que todo se absorba bien para evitar que la base se deslice o manche.

Paso 2: Usa un primer
“Si hay un paso que no debes saltarte en piel madura, es el primer”, enfatiza Laura.
El primer:
- suaviza la superficie,
- evita que la base se acumule en las arrugas,
- y mejora la duración y la intensidad del color.
Consejo de Christian:
- Primer hidratante para zonas apagadas y secas (rostro y contorno de ojos).
- Primer alisante y minimizador de poros, aplicado con suavidad en líneas de sonrisa y poros.
Paso 3: Aplica la base
Si usas base líquida:
- Coloca un poco en el dorso de la mano.
- Con una brocha densa y plana, toma poca cantidad.
- Aplica con movimientos suaves circulares o barridos.
- No pongas una capa gruesa en todo el rostro.
Mejor:
- aplica más solo donde necesites cobertura (centro del rostro, manchas, rojeces),
- evita las arrugas del contorno de ojos y líneas profundas del rostro para no resaltar la textura.

Paso 4: Elimina el exceso
Clave para un acabado natural, sin efecto máscara.
Tip profesional de Christian:
“Usa una esponja de maquillaje húmeda y presiona suavemente el rostro. Esto difumina el pigmento en la textura y elimina el exceso.”
Paso 5: Fijación
Si te gusta usar polvo, aplícalo solo en las zonas más móviles:
- líneas de sonrisa,
- alrededor de la nariz,
- zona bajo los ojos (si es necesario).
Usa un pincel pequeño y suave o una borla, y muy poca cantidad.
Errores comunes al maquillar piel madura
- Falta de hidratación adecuada – La piel seca hace que la base se agriete y se vea parcheada.
- Capa gruesa y uniforme en todo el rostro – La piel madura luce más fresca si la cobertura se concentra en el centro del rostro.
- Exceso de base o fórmulas pesadas – “Menos es más”, dice Laura. Demasiado producto se acumula en las arrugas y envejece.
- Aplicar la base con movimientos de arrastre – Los movimientos pesados hacen que el producto se asiente en las líneas. Usa movimientos suaves, circulares o hacia arriba.
- Capas demasiado rápidas – Deja que los productos de cuidado se absorban y que la base se asiente unos minutos.











