Te damos algunos consejos para extender la "vida útil" de las fresas y que sigan sabrosas y crujientes varios días después de comprarlas. También te contamos cómo congelarlas para que, meses después de la temporada, puedas sacar fresas frescas y bonitas del congelador cuando quieras.
¿Cómo mantener las fresas frescas por más tiempo?
Para que las fresas se mantengan frescas más tiempo, sécalas con cuidado usando papel absorbente y guárdalas en un recipiente en la nevera, recomienda Dan Gay, chef del The Beach Rose Cafe en Charlestown. Así pueden conservarse frescas uno o dos días más.
¿Buscas otro truco para alargar la vida de las fresas? Prueba este método:
- Lava las fresas con una mezcla de una parte de vinagre y tres partes de agua.
- Enjuágalas bien con agua limpia.
- Sécalas y guárdalas en un recipiente hermético, cubiertas con papel absorbente para evitar que se ablanden.

¿Cómo congelar las fresas?
“Las fresas se congelan muy bien y se pueden usar directamente congeladas en muchas recetas”, dice Gay.
Hay varias formas de congelar fresas, pero nuestra favorita es congelarlas enteras o partidas por la mitad. Como tienen mucha agua, tienden a empaparse al descongelarse. Para evitar que se formen cristales de hielo (que dañan la textura y las ablandan), lo mejor es congelarlas rápido.
Yvette Marquez-Sharpnack, autora de "Muy Bueno", recomienda este método para congelar fresas correctamente:
- Enjuaga las fresas.
- Sécalas con cuidado usando papel absorbente. Quita los tallos. Parte las fresas grandes por la mitad.
- Forra una bandeja con papel de horno. Coloca las fresas con el lado cortado hacia abajo, dejando espacio entre cada una.
- Introduce la bandeja sin cubrir en el congelador. Déjalas congelar bien, unas seis horas.
- Pasa las fresas congeladas a una bolsa o recipiente apto para congelar y guárdalas en el congelador.
El papel de horno y el espacio entre las fresas evitan que se peguen entre sí o a la bandeja. Guardadas así, pueden durar varios meses en el congelador, aunque después de ese tiempo empiezan a perder sabor.
Las fresas congeladas son perfectas para todo tipo de bebidas, desde batidos y licuados hasta horchata de fresa o sangría de tequila con rosas y frutos rojos. No es casualidad que funcionen tan bien en bebidas: “Cuando se descongelan, las fresas no mantienen la textura fresca. Úsalas en recetas donde las vayas a triturar o cocinar”, aconseja Gay.











