¿Podemos vivir más si bebemos más líquidos?
Un estudio publicado en la revista National Institutes of Health eBioMedicine muestra que los adultos bien hidratados gozan de mejor salud. Sufren menos enfermedades crónicas, problemas cardíacos y pulmonares, y viven más que quienes no consumen suficiente líquido. Este análisis de 30 años estudió a 11,255 adultos y sus indicadores de salud, incluyendo qué pasa cuando el nivel de sodio aumenta por una baja ingesta de líquidos.
Los resultados indican que quienes tenían niveles de sodio en el límite superior normal tenían más probabilidades de desarrollar enfermedades crónicas. Además, mostraban signos de envejecimiento biológico avanzado con más frecuencia que quienes tenían niveles medios de sodio. También enfrentaban un mayor riesgo de fallecer a una edad más temprana.
Por qué la hidratación es clave para un envejecimiento saludable
La dietista Christina Manian explica que el agua es uno de los componentes más importantes del cuerpo humano. “La hidratación es fundamental por muchas razones, especialmente considerando que nuestro cuerpo está compuesto entre un 45 y 75% de agua”, dice Manian. En pocas palabras, la cantidad de agua que bebemos durante el día regula casi todas las funciones clave del cuerpo. Por eso, nunca es demasiado recordarlo: ¡bebe suficiente agua!
Manian también destaca que el agua es esencial para una digestión óptima, transportar nutrientes a las células, regular la temperatura corporal y mantener las articulaciones saludables.
Además, una buena hidratación ayuda a que todos nuestros órganos funcionen bien, con un papel especialmente importante en el corazón, los riñones y el cerebro. Y si eso no fuera suficiente, el agua también apoya los procesos naturales de desintoxicación del cuerpo.
Otra dietista, Lauren Manaker, subraya que aunque la hidratación es vital para nuestra alimentación, muchas personas tienen dificultades para mantenerla.
Desafortunadamente, muchos de nosotros estamos crónicamente deshidratados, comenta Manaker.
Esto se vuelve aún más común y riesgoso con la edad, especialmente en adultos mayores de 60 años. A medida que envejecemos, el cuerpo retiene menos agua y sentimos menos sed.

¿Qué puedes hacer?
Primero, si no sabes si estás deshidratado, muy sediento o ambas cosas, presta atención a las señales. Dolor en las articulaciones, rigidez o calambres musculares, sequedad en boca y piel, y orina más oscura y concentrada pueden indicar falta de líquidos. Si notas alguno de estos síntomas o simplemente sientes que no bebes suficiente, intenta seguir la recomendación general de tomar al menos 8 vasos de agua al día.
Si no te apetece beber solo agua, puedes complementar con opciones como zumos de frutas sin azúcar, sopas o frutas y verduras con alto contenido de agua. Claro que si tienes alguna condición médica, consulta con tu médico para saber cuál es la cantidad ideal de líquidos para ti. Y recuerda no excederte, porque beber demasiado también puede ser un reto para tu cuerpo.
Fuente: wellandgood.com











