
Con sinceridad: ¿cómo te vestirías si no tuvieras que complacer a nadie?
A menudo sentimos la presión de encajar, especialmente en cómo nos vestimos. Desde la escuela hasta el trabajo, y de reuniones familiares a encuentros con amigos, siempre está esa expectativa invisible de adaptarnos al entorno. Pero, ¿y si eso no importara? ¿Cómo te vestirías si no tuvieras que ajustarte a las expectativas externas?






















