Les pedimos a varios hombres que fueran totalmente honestos sobre esos detalles que les cortan el rollo en una cita. Y vaya si lo fueron.
Algunas respuestas son duras, otras te van a hacer reír y unas cuantas quizá te suenen demasiado. Aquí van las quejas que más se repitieron.
Todo lo que huela a astrología
Cualquier cosa relacionada con el zodiaco los desespera. Ese momento en que ella intenta adivinar tu signo y, al quinto intento, acierta por casualidad y suelta un "¡Lo sabía!" triunfal.
O cuando lo justifica todo con un "es que soy muy de Acuario". Para muchos, es un corta rollo instantáneo… y por desgracia bastante común.
La doble cara
Cuando la biografía es una cita bíblica, pero las fotos van en modo pura provocación. Uno de ellos lo resumía así: que decida de una vez si va de santa o de otra cosa.
Obsesión con los famosos
Cuando sigue los cotilleos de un famoso con devoción total y vive el romance de Taylor Swift como si la conociera en persona.
"Es desesperante, sobre todo cuando lo hacen mujeres de más de treinta", contaba uno. Otro recordaba una cita en la que ella estaba apagada toda la noche… porque ese día su pareja de youtubers favorita había roto. (Madre mía.)
Por favor, no
Cuando participa en absolutamente todos los sorteos de Facebook o Instagram. Ya sabes, esas tonterías del tipo "comenta 'piel renovada' y gana nuestra nueva crema facial".
La sesión de fotos con la comida
Cuando en el restaurante no solo fotografía el plato —eso todavía se aguanta—, sino que lo graba en vídeo, moviendo el móvil lentamente sobre cada bocado, y luego pasa varios minutos editándolo con música y emojis antes de empezar a comer.
Y sí, con etiqueta incluida en la publicación, como si al mundo le importara lo que estamos cenando.
El cumple-semana
Cuando anuncia que empieza su "semana de cumpleaños". A más de uno le entran ganas de comentar que eso no existe: se llama cumpleDÍA por algo.
"¿Hay que ser muy narcisista para torturar a todo tu entorno durante siete días con TU cumpleaños?", se preguntaba uno de ellos.
"¿Hablas mi lenguaje del amor?"
Solo con oír la frase ya se les revuelve algo. Porque, según ellos, el "lenguaje del amor" suele traducirse en regalos (o sea, compra algo siempre) o en tiempo de calidad (o sea, organiza tú el plan y paga por llevarla a algún sitio).
La risa que gira cabezas
Cuando su risa es tan estridente que todo el local se gira preguntándose qué animal está haciendo ese ruido.
Las indirectas de redes
Cuando discutís y ella publica una cita "profunda" sobre cómo se comporta "un hombre de verdad". Del estilo "un hombre de verdad no te quiere en una jaula, te deja volar libre" y demás frases hechas.
Y, claro, sus amigas compiten en los comentarios por quién lo confirma con más énfasis y por decirle que se merece a alguien así. Esa solidaridad femenina de postal…
Desconexión total del mundo
Cuando no tiene ni idea de cosas básicas de economía, política o actualidad. Nadie pide un oráculo, pero al menos saber quién gobierna el país o si estamos o no en la Unión Europea.
"Lo digo por experiencia", se quejaba uno, "porque en mis últimas citas la mitad de ellas no tenían ni idea de nada de esto".
La "era" de turno
Cuando anuncia en qué "era" está viviendo, la decepción es instantánea. "Ahora mismo estoy en mi era de chica mala…" Uf, déjame en paz.
Las palabras de moda
Cuando todas sus relaciones fueron "tóxicas" porque todos sus ex eran "narcisistas" o "estaban en el espectro". O cuando ella "tiene ansiedad", está "depre" o "seguro que soy TDAH", aunque nunca la haya diagnosticado nadie.
Estas palabras están tan gastadas de tanto usarlas que, para muchos, ya solo provocan una mirada al techo.
Viajar no es lo mismo que veranear
Cuando dice que le encanta viajar, pero en realidad solo le gusta ir de vacaciones. Y eso se descubre en cuanto propones algo distinto.
Uno lo contaba así: sugirió escaparse a una ciudad europea en octubre para ver el casco antiguo, y ella respondió que lo que quería era playa, sol y cócteles.
El exceso de retoques
Filtros, pestañas imposibles, uñas larguísimas con brillantes y labios inflados al máximo. "Con mis amigos no entendemos por qué se hacen esto", decía uno. "No conozco a ningún hombre al que le gusten los labios de globo"…
Adiós
Cuando lo primero que dice es "acabo de romper con mi novio". Hasta nunca.
¿Estas quejas son opiniones personales o reglas universales?
Son opiniones personales recogidas de varios hombres. Reflejan sus experiencias y gustos, no verdades absolutas sobre todas las relaciones.
¿Por qué molesta tanto la obsesión con los famosos?
Según los hombres consultados, resulta desconcertante ver a alguien vivir el romance de una celebridad como si la conociera de verdad, especialmente cuando ocurre de forma constante.
¿Qué era lo que más se repetía en las quejas?
Los temas más frecuentes fueron la obsesión con las redes y los famosos, el uso excesivo de palabras de moda como "tóxico" o "narcisista", y los retoques exagerados en el aspecto físico.
¿Qué diferencia hacían entre viajar y veranear?
Para varios de ellos, decir "me encanta viajar" pero querer solo playa, sol y cócteles no es lo mismo que interesarse de verdad por conocer lugares nuevos.











