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"Lo di todo y no recibí nada": por qué sentirse sola en pareja duele más que estar sola

Szőke Angéla5 min de lectura
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"Lo di todo y no recibí nada": por qué sentirse sola en pareja duele más que estar sola — Estilo de vida
En este artículo

Estar sola dentro de una pareja puede doler más que estar soltera. Y casi nadie lo cuenta.

Lo más surrealista de todo

Lo más irónico es que, cuando estaba soltera, todo el mundo me tenía lástima… aunque no había motivo alguno. En cambio, cuando llevaba años ahogándome de soledad dentro de una mala relación, todos me envidiaban. ¿Cómo iba a sentirme sola al lado de un prometido guapo y con dinero?

La verdad es que fui más infeliz precisamente cuando nadie se preocupaba por mí.

Juntos, pero solos

Cuando estaba sola y echaba de menos a alguien, al menos sabía qué hacer. Lo verdaderamente desconcertante fue cuando la soledad se instaló conmigo en «nuestro hogar».

Comía a mi lado en la mesa, dormía junto a mí en la cama y llevaba la alianza en el dedo. De ese tipo de soledad fue muy difícil encontrar la salida.

El desconocido con el que dormía

Lo más triste era mirar a mi marido desde el otro lado de la habitación. Ese hombre que me había visto llorar tantas veces, con el que fui joven, que conocía a mi familia y mi pasado… y que, aun así, seguía siendo un desconocido.

Hablábamos, sí, pero solo para decidir quién recogía a los niños o quién llamaba al fontanero. Nada más. La persona que debería haberme visto mejor que nadie hacía tiempo que me miraba sin verme.

La verdad que tardé años en admitir

Hoy soy capaz de decirlo en voz alta: soy dependiente de las relaciones. Pero para llegar hasta aquí hicieron falta muchos años dolorosos vividos en pareja.

Mi mejor amiga, a la que llamaré Ana, disfruta de verdad estando soltera. A mí, en cambio, la sola idea me aterra. Ana siempre me decía que estar sola dentro de una relación es mucho peor que estar sola de verdad. Yo no la creía. Y tenía razón.

Mi última pareja me trataba como si fuera aire, como si yo no existiera. Cada día juntos era doloroso, pero no me atrevía a dejarlo por miedo a quedarme sola. Al final fue Ana quien se cansó y prácticamente me mudó lejos de él. Y aun así, después de tres semanas «sola», me lancé de cabeza a otra relación. Ahora, con perspectiva, lo veo claro: estar con mi ex era peor que estar sola.

Una diferencia muy simple

Yo he estado sola siendo soltera y también estando casada. Y lo segundo fue peor por una razón concreta: cuando estaba en pareja, el problema lo buscaba dentro de mí.

El peso de una presencia que sobra

Cuando no tenía pareja, trabajaba, entrenaba, salía a tomar un café improvisado con mis compañeras o de fiesta con mis amigos. En casa disfrutaba de mis series y, si me apetecía, tenía a alguien a quien llamar. No me faltaba de nada.

Estaba soltera, sí, pero llevaba una vida plena, emocionante, que disfrutaba de verdad. En cambio, al lado de mi ex era profundamente infeliz.

Por las noches no quería volver a casa, porque hasta su presencia me sentaba mal. Me había aislado de mis amigos y jamás en mi vida me sentí tan sola como en aquella época. Todavía no entiendo por qué no lo dejé antes.

Todo lo que di y nunca me devolvieron

Cuando estás sola, emocionalmente no recibes nada… pero tampoco das nada. Cuando estaba casada, yo daba cariño: lavaba, cocinaba, planchaba para él. Daba atención: escuchaba sus quejas del trabajo y sus problemas familiares. Daba sexo y ternura. Y a cambio no recibía nada.

Al final sentía que lo había entregado todo y ya no me quedaba nada dentro. Ese vacío fue mucho más difícil de soportar que la soledad más simple.

Cuando la batería se queda a cero

Estando soltera, echo de menos el amor, pero solo a ratos: un beso, una caricia suave, acurrucarse en el sofá por la noche. Lo curioso, mirando atrás, es que ni siquiera cuando estaba en pareja tenía esas cosas.

Creo que en el último año no nos besamos ni nos abrazamos frente a la tele ni una sola vez. Simplemente convivíamos, como dos compañeros de piso —o más bien como dos desconocidos— y, por algún motivo, ninguno de los dos era capaz de decir que aquello se había acabado.

Causa y efecto

Cuando no tienes a nadie, vuelves a casa a un piso vacío, comes sola, ves las series sola. En resumen, sabes por qué te sientes sola. La causa es la soltería, algo que se puede nombrar y aceptar.

Pero nadie te prepara para lo horrible que es sentirse sola dentro de un matrimonio. A mí, al menos, nadie me avisó de que el lugar más solitario del mundo no es un piso vacío, sino uno en el que hay dos personas que ya no se quieren.

¿Por qué duele más sentirse sola en pareja que estando soltera?

Porque cuando estás soltera puedes nombrar la causa de tu soledad y aceptarla. En pareja, en cambio, tiendes a buscar el fallo dentro de ti, y esa culpa constante hace el vacío mucho más difícil de llevar.

¿Qué es la dependencia de las relaciones?

En el artículo se describe como el miedo intenso a estar sola, hasta el punto de permanecer en una relación infeliz o saltar de una a otra sin apenas pausa, solo para no quedarse sin pareja.

¿Es peor una relación infeliz que la soltería?

Según la experiencia que se relata aquí, sí. La autora se sintió más plena y feliz estando soltera que atrapada en una relación donde daba todo sin recibir nada a cambio.

¿Cómo saber que una relación se ha vaciado emocionalmente?

Cuando dejan de existir los gestos de afecto —besos, abrazos, cercanía— y dos personas conviven como desconocidos que solo hablan de logística cotidiana, la relación puede haberse quedado sin amor.

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