Cultivar lavanda es un hobby que gana cada vez más seguidores, y no es casualidad: esta planta aromática decora tu jardín y es un recurso muy versátil para tu hogar. No solo es bonita y decorativa, sino que tiene muchos usos, desde preparar aceites hasta fabricar velas. A continuación, te mostramos cómo hacer aceite y velas de lavanda en casa para sacar el máximo partido a tu jardín.
La lavanda necesita principalmente un lugar soleado, ya que prefiere climas cálidos y con sol. Es fundamental que el suelo drene bien, porque sus raíces pueden pudrirse si hay exceso de agua. Un suelo rico en nutrientes y ligeramente calcáreo es ideal para su crecimiento.
Al plantar lavanda, asegúrate de dejar suficiente espacio entre las plantas para que crezcan bien. Lo ideal es una separación de 30-40 cm, aunque depende del tipo de lavanda. Con cuidados adecuados, riego regular y podas ocasionales, lograrás una floración abundante.
Cómo hacer aceite casero de lavanda

El aceite de lavanda es uno de los productos más populares y versátiles que puedes preparar con tu propia lavanda. Es fácil de hacer y llenará tu hogar con un aroma maravilloso.
- Primero, recoge flores frescas de lavanda, preferiblemente por la mañana, cuando los aceites esenciales están más concentrados.
- No necesitas herramientas especiales para extraer el aceite, solo un frasco o tarro y un aceite base neutro. Puedes usar aceite de almendra dulce o aceite de oliva virgen extra, o probar con texturas más ligeras como aceite de jojoba, de semilla de uva, de coco fraccionado o de albaricoque.
- Coloca las flores frescas en el frasco y cúbrelas completamente con el aceite base.
- Cierra el frasco y ponlo en una ventana soleada durante dos o tres semanas. Así, los compuestos aromáticos se liberan de las flores y se mezclan con el aceite.
- Agita el frasco de vez en cuando para mezclar bien el aceite. Luego, cuela el aceite y guárdalo en un frasco oscuro.
Cómo hacer velas de lavanda

Las velas de lavanda no solo son decorativas, sino que su aroma tiene un efecto relajante para cuerpo y mente. Para hacerlas, necesitas cera, aceite esencial, mecha y un recipiente resistente al calor cubierto con tela. Puedes elegir cera de abeja o de soja, según prefieras una vela natural o vegana.
- En un recipiente resistente al calor, derrite la cera al baño María, cuidando que no se caliente demasiado. Añade 10-15 gotas del aceite de lavanda que preparaste.
- Coloca la mecha en el molde y asegúrate de que quede fija. Vierte la cera con cuidado y deja que se solidifique.
- Cuando la vela esté completamente sólida, dale forma y disfruta del ambiente relajante que aporta la lavanda en tu hogar.
- Si quieres que tu vela sea también visualmente atractiva, prueba con elementos de diseño como cera teñida o decoraciones con flores de lavanda.
- Regula la intensidad del aroma ajustando la cantidad de aceite de lavanda según tu gusto personal.
El color y aroma intensos de la lavanda hacen que crear decoraciones originales sea muy divertido. Atrévete a experimentar con formas y colores. Los productos caseros de lavanda no solo son sostenibles, sino que puedes personalizarlos para darles un toque único y especial.











