¿Qué dice la experta?
Según la coach Dra. Gertrude Lyons, lo más importante es prestar atención completa a los niños en esos momentos. Para lograrlo, tú también debes desconectar un poco: mientras esperas que lleguen a casa, prepárate para la charla. Tómate un café, sal al aire libre, lo esencial es que pauses el trabajo o lo que estés haciendo para poder escuchar mejor.
Dedica unos minutos por la tarde para pasar tiempo juntos, jugando o simplemente sentados en el sofá.
No importa tanto cuánto tiempo pasen hablando del día, sino cómo logran conectar. Esto es especialmente valioso después del cole, porque han estado separados durante parte del día. Además de fortalecer vuestro vínculo, según la experta, estas charlas hacen que tu hijo se sienta más seguro y poco a poco aumente su confianza.

6 preguntas para descubrir cómo fue el día de tu peque en el cole
Como mencionamos, la pregunta "¿Cómo te fue hoy?" suele recibir respuestas cortas como "Bien", que cierran la conversación. Por eso, vale la pena profundizar un poco más y probar con estas 6 preguntas:
- ¿Con qué jugaste hoy?
- ¿Pasó algo divertido, sorprendente o emocionante en el cole?
- ¿Cuál fue la mejor parte de tu día?
- ¿Qué fue lo que te resultó más difícil?
- ¿De qué te sentiste orgulloso hoy?
- Me encanta escucharte cuando hablas de... (elige un tema específico que a tu hijo le guste compartir).
La clave es hacer la pregunta más interesante y evitar temas demasiado generales. No tienes que usar todas las ideas, elige las que te parezcan mejor.
Con los adolescentes, los psicólogos dicen que la situación es más complicada, pero curiosamente recomiendan estas mismas preguntas. Eso sí, el momento es igual de importante: en el coche, paseando, viendo la tele o antes de dormir suelen abrirse más si sienten un ambiente tranquilo y seguro.
La experta añade que hay otras formas de conectar con los más pequeños, como el "Juego de las emociones". Consiste en revisar el día a través de cinco emociones básicas: miedo, dolor, enojo, tristeza y alegría. Esto genera una conversación mucho más profunda que solo enumerar actividades. Aun así, lo más importante sigue siendo la atención, que puede elevar incluso las charlas más simples a otro nivel.











