Cada uno tiene su sabor favorito, pero si te gusta la fresa, esta tarta fresca con crema de mascarpone y vainilla te va a encantar. Cambiar el tradicional pudin por esta crema hace que el postre sea más ligero y veraniego. Lo mejor es que puedes prepararla sin problema aunque solo tengas media hora o no quieras pasar mucho tiempo en la cocina.
La fresa, un superalimento real
Aunque los postres clásicos no siempre son los más saludables, casi todos disfrutamos de vez en cuando de un capricho dulce. A diferencia de los postres muy cargados de chocolate o mazapán, esta tarta de fresa destaca por la gran cantidad de fruta que lleva. La fresa no solo es jugosa y deliciosa, sino que está llena de nutrientes y vitamina C.
Es especialmente beneficioso que la fresa crezca en verano, porque la vitamina C que aporta es fundamental para proteger nuestros ojos de los radicales libres causados por los rayos UV, que pueden dañar las proteínas del cristalino. Además, la vitamina C ayuda a fortalecer la córnea y la retina. La fresa también se asocia con beneficios para el corazón, así que es realmente saludable.
Antes de decidir si horneas esta tarta o cualquier otro postre de fresa, ten en cuenta que los nutrientes de la fresa también influyen en la producción de colágeno, mejorando la elasticidad y resistencia de la piel. Como con la edad producimos menos colágeno, comer fresas puede ayudarte a lucir una piel más joven. ¿Se te ocurre mejor motivo para usar fresas?

Ingredientes:
Para la masa:
- 75 gramos de azúcar
- 150 gramos de mantequilla
- 250 g de harina (puede ser harina de avena sin gluten)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 yema de huevo
Para la crema de mascarpone y vainilla:
- 125 g de mascarpone
- 250 g de requesón bajo en grasa
- 300 ml de nata para montar
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 200 gramos de azúcar glas
Para la cobertura:
- 700 gramos de fresas
Preparación:
- Precalienta el horno a 180°C.
- Mezcla el azúcar, la mantequilla, la harina, la sal, el extracto de vainilla y la yema con una cuchara grande hasta que no queden grumos.
- Engrasa un molde para tarta de 16 porciones y espolvoréalo con harina.
- Extiende la masa sobre una superficie enharinada, un poco más grande que el molde, y colócala dentro. Presiona los bordes contra el molde y corta el exceso con un cuchillo si sobra masa.
- Hornea la masa durante unos 20 minutos con ventilador. Haz la prueba del palillo antes de sacarla y deja enfriar.
- Mientras tanto, monta la nata hasta que esté firme.
- Mezcla el mascarpone, el requesón, el extracto de vainilla y el azúcar glas hasta obtener una crema suave, luego incorpora la nata con movimientos envolventes.
- Extiende la crema sobre el bizcocho ya frío.
- Lava las fresas, quítales el tallo, córtalas en cuartos y colócalas sobre la crema de mascarpone.
- Puedes comerla al momento, pero queda mejor si la dejas en la nevera 1-2 horas para que los sabores se mezclen.











