Casi siempre acabamos comiéndolo de la misma manera: rebozado y frito. Y justo así perdemos lo mejor que tiene el calabacín.
Las cucurbitáceas —calabacín, calabaza y compañía— tienen muy pocas calorías, lo que las convierte en aliadas perfectas de los menús ligeros de verano y en una de las mayores favoritas de quienes cuidan la línea. Pero cuando las sumergimos en aceite o las servimos con rellenos grasos, todas esas ventajas desaparecen.
La buena noticia es que hay muchas formas de disfrutarlas sin renunciar al sabor. Aquí tienes seis recetas fáciles que mantienen sus propiedades intactas y llenan tu mesa de sabores frescos y saludables.
1. Crepes de calabacín con mermelada
Las crepes siempre son un acierto cuando te apetece algo dulce, pero la versión clásica suele quedar en la lista de prohibidos para quienes cuidan lo que comen. La versión con calabacín cambia por completo esa historia, y no pierde ni un ápice de placer.
Ralla calabacín fresco directamente en la masa: además de aportar humedad, deja las crepes increíblemente suaves y sabrosas. Rellénalas con mermelada natural de fruta y tendrás un desayuno o un capricho ligero, con muy poco azúcar y un sabor que engancha.
2. Espaguetis de calabacín con salsa de tomate
Para los amantes de la pasta, convertir el calabacín en espaguetis es una alternativa que no puedes dejar pasar. No solo es saludable, sino también una novedad divertida frente a la pasta de siempre, y prácticamente cualquier tipo de calabacín sirve para prepararlos.
Corta el calabacín en espiral, cuécelo brevemente y sírvelo con una salsa de tomate especiada. Puedes prepararla con tomate triturado y hierbas frescas como orégano y albahaca, para llevar un auténtico aire mediterráneo a la mesa.
3. Calabacín a la parrilla con crema de aguacate
En plena temporada de barbacoas puedes preparar platos sencillos pero llenos de sabor con calabacín. Córtalo en rodajas gruesas, riégalo con un poco de aceite de oliva y ásalo por ambos lados hasta que quede dorado.
Después, unta las rodajas con crema de aguacate, que puede ser natural o aromatizada —por ejemplo con ajo y zumo de limón— para realzar aún más los sabores. La cremosidad del aguacate y el punto dulce del calabacín se complementan a la perfección en un plato veraniego y ligero que triunfa en cualquier barbacoa.
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4. Crema de calabacín con leche de coco
La crema es un clásico eterno para quien disfruta de los entrantes sabrosos y nutritivos. Preparada con calabacín, la textura queda especialmente sedosa y ligera.
En lugar de la nata tradicional, usa leche de coco: no solo es más saludable, sino que aporta un aroma exótico y original. A la hora de condimentar, atrévete con el curry y el jengibre fresco, que redondean el conjunto de sabores. Sírvela espolvoreada con cilantro fresco para darle ese toque final que la hace irresistible.
5. Calabacín relleno de cuscús
Puedes conseguir un plato principal variado y sostenible apostando por las guarniciones de verdura, que vuelven a estar de moda. El cuscús no solo se prepara rápido y fácil, sino que además es una estupenda fuente de nutrientes.
Cocínalo con tu condimento favorito y rellena con él calabacines cortados por la mitad y vaciados. Espolvorea queso por encima y hornea hasta que se dore. Un plato tan vistoso como delicioso, que además no renuncia a lo saludable.
6. Ensalada refrescante de calabacín
Si te apetece algo ligero pero nutritivo, la ensalada de calabacín es una gran opción. Ralla o corta el calabacín crudo en tiras finas y añade tus ingredientes favoritos, como pimiento de colores, cebolla morada o almendras laminadas.
Para el aliño, mezcla zumo de limón, vinagre balsámico y aceite de oliva, que acompañan de maravilla el sabor fresco del calabacín. El resultado es un plato crujiente, fresco y sano, especialmente de agradecer cuando aprieta el calor del verano.
¿Por qué es mejor no rebozar el calabacín?
Porque al freírlo en abundante aceite se pierden justamente las propiedades que lo hacen tan interesante, sobre todo su bajo contenido en calorías. Prepararlo a la parrilla, en crema o en ensalada conserva todas sus virtudes.
¿Sirve cualquier tipo de calabacín para hacer espaguetis?
Sí. Según estas recetas, prácticamente cualquier calabacín es apto para preparar espaguetis vegetales: solo hay que cortarlo en espiral y darle una cocción breve.
¿Con qué puedo sustituir la nata en la crema de calabacín?
La leche de coco es una alternativa perfecta: es más saludable que la nata tradicional y aporta un aroma exótico y original a la crema.
¿Puedo tomar calabacín también en versión dulce?
Por supuesto. Rallado en la masa de las crepes aporta humedad y una textura suave, y relleno de mermelada natural se convierte en un desayuno o un capricho ligero y bajo en azúcar.











