Hay un momento, al empezar el otoño, en el que abrimos el armario y lo sabemos: se acabaron las semanas de sandalias y vestidos ligeros de lino. Vuelven los vaqueros, porque los vaqueros siempre vuelven.
La única duda es qué corte nos favorece de verdad, y no solo lo llevamos porque está de moda. Te contamos las seis siluetas que verás por todas partes esta temporada y cómo sacarles el máximo partido.
Vaquero recto de talle alto
Este corte es el valor más seguro del armario. El talle alto estiliza y alarga la pierna, mientras que la pernera recta ni aprieta ni queda demasiado holgada. Funciona genial con botines, pero también con zapatillas si sales corriendo a coger el metro.
Lo mejor de todo es que no tiene edad. Sienta igual de bien a una chica de veinte años con camisa vaquera que a una mujer de cuarenta con blusa de seda y blazer.
El atrevido vaquero barrel
El vaquero barrel es uno de los cortes más interesantes de los últimos tiempos: su pernera redondeada y ligeramente curvada aporta carácter a cualquier look. El talle alto lo hace cómodo, y como se estrecha hacia el tobillo, el conjunto no resulta demasiado desenfadado a pesar de su volumen.
Si vuelves a la rutina urbana y buscas algo cómodo pero moderno y con más presencia, el barrel puede ser tu elección perfecta.
Vaquero de campana (flare)
Los vaqueros de pernera ligeramente acampanada, con ese aire setentero, han vuelto, y esta vez no son estridentes, sino más bien elegantes. Con tacones o plataformas alargan la pierna de forma espectacular.
Es el modelo ideal para combinar con un top sencillo y liso, porque la línea de la pernera ya llama la atención por sí sola.
Corte bootcut
No es casualidad que este corte vuelva una y otra vez: se ajusta a la cadera y se ensancha levemente a partir de la rodilla, compensando la línea de las botas o los tacones. Si caminas mucho por la ciudad, es una de las opciones más prácticas.
Vaquero recto oscuro y de un solo tono
Un vaquero azul oscuro o negro, sin estampados ni desgastes, es el que también funciona de noche. No es una prenda de fin de semana para ir al súper, sino la que puedes ponerte después de una reunión de trabajo para tomar algo rápido, con un blazer o un abrigo bien cortado.
El tono oscuro aporta un aspecto más pulido y ordenado, así que también da la talla en situaciones más formales.
Vaquero recto en tono hueso o blanco roto
Si te apetece salir del clásico azul, el blanco roto o el tono hueso son una transición estupenda. Este color queda especialmente bien con complementos marrones o beige, y favorece a las pieles de tonos cálidos.
Eso sí: con un tono tan claro, mejor apostar por un corte sencillo y sin adornos, porque el color ya tiene suficiente personalidad.
Cómo elegir entre tantos cortes
No hace falta comprarlo todo de golpe. Si solo puedes permitirte un vaquero esta temporada, el recto de talle alto es la apuesta más segura, porque combina con casi todos los tops, zapatos y ocasiones.
- Si pasas mucho tiempo de pie: bootcut o pernera recta, un corte cómodo.
- Si lo necesitas también para la noche: oscuro, liso y de un solo tono.
- Si buscas un toque nostálgico: mom jeans, con los bajos remangados.
- Si te atreves con más: pernera flare con tacón alto.
Volver a la ciudad no significa renovarlo todo, sino encontrar esas una o dos piezas en las que de verdad te reconoces, cuando entras en el ascensor o te sientas a tomar un café en tu sitio de siempre.
¿Qué vaquero favorece a todo el mundo?
El vaquero recto de talle alto es el que mejor sienta a prácticamente cualquiera. El talle alto estiliza la figura y la pernera recta combina con casi todo tipo de calzado y ocasión.
¿Qué vaquero elijo si camino mucho por la ciudad?
Los cortes más prácticos para andar son el bootcut y el de pernera recta, ambos cómodos y que no limitan el movimiento durante el día a día urbano.
¿Con qué combino un vaquero de campana?
Lo ideal es combinarlo con un top sencillo y liso, y llevarlo con tacones o plataformas para alargar la pierna. La propia línea acampanada ya aporta suficiente protagonismo al look.
¿Puedo llevar vaqueros en situaciones más formales?
Sí, sobre todo un vaquero oscuro y de un solo tono, sin estampados. Con un blazer o un abrigo bien cortado da un aspecto pulido que funciona incluso después de una reunión de trabajo.











