En verano solemos pensar que la ropa es lo que manda, pero ocurre justo lo contrario. Cuando las prendas son más sencillas y los colores más discretos, son los accesorios los que se llevan todo el protagonismo.
Unas buenas gafas de sol o un sombrero de paja pueden dar carácter por sí solos a un simple vestido de lino o a una camiseta blanca. Y, sin embargo, muchos los cogen a última hora, casi sin pensar. Un error, porque son tus verdaderas armas secretas.
Las gafas de sol que protegen y, además, dicen algo de ti
Las gafas de sol son el único accesorio que llevamos puesto casi todo el día y, aun así, rara vez pensamos en ellas como una pieza de estilo. Es un error, porque la forma marca una diferencia enorme.
El clásico modelo aviador vuelve a estar en lo más alto esta temporada, especialmente con montura dorada o plateada y un ligero cristal ahumado. Es el formato que sienta bien a casi todo el mundo y que nunca resulta exagerado.
Si te gusta arriesgar, las formas oversize y redondeadas aportan ese aire nostálgico y de glamour de Hollywood, mientras que las monturas cat-eye, de esquinas más marcadas, dan un aspecto más rotundo y lleno de energía.
La clave está en que las gafas se adapten a la forma de tu cara: para un rostro redondo, una montura más angulosa; para un rostro más marcado, formas suaves y redondeadas.
El sombrero que hace mucho más que dar sombra
Durante mucho tiempo, el sombrero fue ese accesorio de playa que solo sacábamos tumbados junto al mar. Ahora ha vuelto también a las calles de la ciudad.
El sombrero de paja de ala ancha, con su material natural y esa elegancia ligeramente desgastada, combina de maravilla con un vestido de lino, unos vaqueros relajados e incluso con un sencillo slip dress de verano.
Si no te convence el ala ancha, el bucket hat puede ser una gran opción: aporta un toque más deportivo y juvenil, y funciona genial con camisas oversize o pantalones cortos. El sombrero panamá, en cambio, es ideal para quienes buscan una imagen más sobria y clásica, ya sea para pasear por la ciudad o disfrutar de una tarde en la terraza.
El pañuelo que puedes llevar de mil maneras
El pañuelo es ese accesorio que muchos subestiman y que, sin embargo, quizá sea el más versátil de todos.
Un pañuelo ligero y de tacto sedoso, atado al cuello, convierte al instante una camiseta básica en algo mucho más elegante; trenzado en el pelo, crea ese peinado relajado de noche de verano. Y atado al asa del bolso se transforma en un detalle pequeño pero llamativo que distingue tu look del resto.
Los pañuelos de mayor tamaño sirven incluso de sustituto de la chaqueta en las noches más cálidas, echados sobre los hombros, mientras que los más pequeños y de estampados vivos son perfectos para dar vida a las prendas de verano en tonos neutros.
Es el accesorio con el que sacas el máximo partido a un look gastando lo mínimo.
¿Cómo llevar los tres a la vez?
El truco no está en ponértelos los tres al mismo tiempo, sino en saber qué momento pide cada uno.
Para una mañana de verano bastan las gafas de sol y el sombrero. Al caer la tarde, cuando refresca, entra en juego el pañuelo, sobre los hombros o atado al bolso. Lo que tienen en común es que todos pueden dar carácter por sí solos a un conjunto sencillo.
Por eso vale la pena verlos como los auténticos protagonistas del armario veraniego, y no como simples complementos que coges con prisas en el último minuto.
¿Qué gafas de sol favorecen más según la forma de la cara?
Si tu rostro es redondo, apuesta por monturas más angulosas; si es más marcado, elige formas suaves y redondeadas. Así consigues un mayor equilibrio en tus facciones.
¿Qué tipo de sombrero elijo para un look urbano?
El bucket hat aporta un aire deportivo y juvenil ideal con camisas oversize o pantalones cortos, mientras que el panamá es perfecto para una imagen más clásica y sobria en la ciudad.
¿Por qué el pañuelo es tan versátil?
Porque puedes llevarlo al cuello, trenzado en el pelo o atado al asa del bolso. Además, los pañuelos grandes sirven como abrigo ligero en las noches cálidas.
¿Hay que llevar los tres accesorios al mismo tiempo?
No. La idea es saber qué momento del día pide cada uno: gafas y sombrero por la mañana, y el pañuelo por la tarde, cuando refresca el ambiente.











