Bien Logo

Hay un punto en común en todos los tiroteos escolares en Estados Unidos

Szabó Erzsébet4 min de lectura
Compartir:
Hay un punto en común en todos los tiroteos escolares en Estados Unidos — Familia
En este artículo

Pero ahora pongamos esta historia en contexto e imagina que vives en Estados Unidos y escuchas lo mismo de tu hijo al llegar a casa... ¡Probablemente reaccionarías de manera diferente!

Por muy horribles que sean, las noticias sobre tiroteos escolares se están convirtiendo lentamente en ruido de fondo, mientras todos sabemos que algo está muy mal. Pero, ¿cuál es ese hilo invisible pero poderoso que conecta estas tragedias?

La respuesta es dolorosamente simple.

Un estudio exhaustivo alemán (Nassauer, A. (2025). A mixed-methods study of gun culture in school shootings), publicado en la revista científica PLOS ONE, examinó todos los tiroteos escolares en Estados Unidos desde el siglo XIX hasta la actualidad. Los expertos llegaron a una conclusión impactante: cada agresor pudo obtener un arma sin dificultad. Desde niños de 11 años hasta jóvenes adultos en sus veinte, todos tenían acceso a armas de fuego, ya sea en casa, como regalo o comprándolas legalmente.

Sin embargo, no solo la disponibilidad física era común, sino también el vínculo emocional y psicológico. Las armas no eran solo herramientas para los agresores, sino "compañeros emocionales". Un chico de 18 años escribió en su diario: "Ellos son los únicos que me entienden." Otros llamaban a sus armas "el amor de su vida" — un compañero que les brindaba seguridad, estabilidad y a veces la única alegría en un mundo caótico y alienante.

La cultura que romantiza la destrucción

Es escalofriante, pero en muchas familias regalar armas es un gesto tan normal como regalar una bicicleta nueva en nuestra cultura. El estudio presentó un caso donde una madre (que por cierto consideraba poco saludables los alimentos azucarados) permitió que su hijo con problemas mentales durmiera con una pistola cargada (!). Otra madre planeaba comprar un arma para su hijo en Navidad, pero él lo mató unos días antes y luego salió a disparar por la ciudad.

La cultura armamentista estadounidense no es solo una cuestión política, sino que para muchos es una forma de identidad. Según el estudio, los agresores crecieron en un entorno donde el uso de armas no solo era aceptado, sino a menudo celebrado.

En las fotos familiares, los niños posan sonriendo con rifles, y algunos padres consideran la caza y las prácticas de tiro como tiempo de calidad.

Y aquí es donde la imagen se vuelve realmente aterradora: el arma no solo se convirtió en una herramienta, sino en un símbolo, un signo de pertenencia, masculinidad, poder e incluso de ser querido.

Tiroteo escolar

Las cifras que no te dejarán en paz

En Estados Unidos, la violencia armada es la principal causa de muerte entre niños y adolescentes, superando accidentes y enfermedades. La edad promedio de los agresores fue de 17 años, y el 59% tenía menos de 18 años.

Según una estadística de 2022 (Johns Hopkins Center for Gun Violence Solutions), más de 4300 niños y adolescentes murieron en Estados Unidos en un solo año debido a eventos relacionados con armas de fuego. ¡Eso es más de 11 jóvenes por día!

De manera sorprendente, el 79,5% de los agresores calificó el acceso a las armas como "muy fácil", el 18,1% como "fácil" y, lo que es importante, nadie enfrentó un "acceso difícil".

¿Pero cómo consiguen armas los tiradores? Según el estudio: el 57% las toma de casa, el 34% las compra legalmente y el resto las recibe de amigos o conocidos.

¿Por qué es importante hablar de esto, también aquí en Europa?

Puede que nos sintamos seguros en casa, pero lo que la cultura estadounidense normaliza afecta al mundo entero, ya sea a través de películas, videojuegos o contenidos en línea. La identificación emocional con las armas — la idea de que un objeto puede "resolver" nuestras crisis internas — no se detiene en las fronteras.

Y si hay algo que podemos aprender de este estudio, es que no basta con una cerradura de seguridad en el armario de las armas. También hay que replantear las relaciones emocionales, la dinámica familiar y la cultura, o de lo contrario lo impensable volverá a suceder una y otra vez.

Lecturas relacionadas

Él quería pescar, yo soñaba con relajarme: así fue el finde que nos unió a todos — Familia

Él quería pescar, yo soñaba con relajarme: así fue el finde que nos unió a todos

Pesca para ellos, descanso para nosotras y ni una sola discusión. Descubre cómo un finde largo puede contentar a toda la familia sin renunciar a nada.

Szabó Erzsébet
Mi madre lleva meses con miedo desde las elecciones: esto es lo que hago para ayudarla — Familia

Mi madre lleva meses con miedo desde las elecciones: esto es lo que hago para ayudarla

El ruido digital y las noticias falsas generan un miedo real en las personas mayores. Así intento ayudar a mi madre a navegar este caos sin dejarla sola.

Schuster Borka
15 dibujos de Netflix para niños, por edades: de los más pequeños a los adolescentes — Familia

15 dibujos de Netflix para niños, por edades: de los más pequeños a los adolescentes

¿No sabes qué poner esta noche? Estos 15 dibujos y series de Netflix, ordenados por edad, tienen algo perfecto para cada niño de la casa.

Szalai Dóra
Las 15 mejores películas de animación en Netflix para ver en familia — Familia

Las 15 mejores películas de animación en Netflix para ver en familia

De comedias ligeras a historias que emocionan a toda la familia: descubre las 15 mejores películas de animación de Netflix para todas las edades.

Szalai Dóra
Escasez de agua: los gestos sencillos en casa que marcan la diferencia — Salud

Escasez de agua: los gestos sencillos en casa que marcan la diferencia

Abrir el grifo y ver salir agua limpia parece lo más normal del mundo. Pero no lo es. Descubre por qué escasea y qué puedes hacer tú desde casa.

Szalai Dóra
El experimento que demostró que puedes recordar algo que jamás ocurrió — Estilo de vida

El experimento que demostró que puedes recordar algo que jamás ocurrió

¿Y si uno de tus recuerdos de infancia más nítidos nunca sucedió? Un célebre experimento reveló hasta qué punto la memoria puede engañarnos.

Farkas Izabella