Un nuevo estudio dice que la causa de las infecciones urinarias también puede estar en tu plato
Si alguna vez has sentido esa quemazón al orinar, sabes lo molesto que puede ser una infección urinaria. La mayoría de las mujeres la sufren al menos una vez en la vida, y aunque es común, siempre es un fastidio. Pero ahora, una investigación reciente muestra que quizás no sea el frío, sino la carne la que está detrás de tu infección.
Según un estudio publicado en la revista mBio, algunas infecciones urinarias se desarrollan de forma similar a una intoxicación alimentaria: las bacterias presentes en la carne contaminada pueden entrar en nuestro cuerpo y llegar al tracto urinario.
El estudio revela que parte de las infecciones urinarias se deben a la carne
Los investigadores analizaron más de 5700 muestras de E. coli: algunas de pacientes con infecciones urinarias y otras de carnes vendidas en tiendas. Usaron modelos especiales para determinar si las bacterias provenían de humanos o animales.
Los resultados sorprendieron: el 18% de los casos fueron causados por E. coli de origen animal, es decir, una de cada cinco infecciones urinarias está relacionada con la carne contaminada. El pollo (38%) y el pavo (36%) fueron los más implicados, aunque la carne de vacuno y cerdo también representan un riesgo (14% y 12%, respectivamente). Además, quienes viven en zonas con ingresos más bajos tienen un 60% más de probabilidades de sufrir estas infecciones “de origen alimentario” que quienes viven en barrios más acomodados. Las mujeres y los hombres mayores son especialmente vulnerables.

¿Cómo puede un trozo de carne causar una infección urinaria?
Todo empieza con la carne: si durante el proceso de sacrificio las bacterias E. coli del intestino del animal contaminan la carne, esta ya está infectada. Al consumirla, las bacterias entran en el cuerpo y salen con las heces. De ahí, solo hay un paso para que las bacterias pasen del área anal a la uretra, especialmente en mujeres, donde estas zonas están muy cerca. Desde ahí, las bacterias pueden llegar fácilmente a la vejiga y causar la infección.
Incluso si no tienes diarrea ni otros síntomas tras comer carne contaminada, las bacterias pueden estar presentes y provocar una infección urinaria.
Además, no solo la carne que consumes es un riesgo: si manipulas carne cruda y no te lavas las manos o limpias bien las superficies y utensilios, puedes propagar la contaminación.
Un estudio de 2023 ya había demostrado que este tipo de bacterias causan más de medio millón de infecciones urinarias al año solo en Estados Unidos.
¿Cómo reducir el riesgo?
No todas las infecciones urinarias están relacionadas con la carne, solo alrededor del 20%. Pero para evitar problemas, sigue estos consejos prácticos:
- Cocina bien la carne
La temperatura adecuada elimina las bacterias E. coli. Por ejemplo, el pollo debe alcanzar unos 75 °C para estar seguro. - Limpia las superficies de la cocina
El jugo de la carne cruda puede salpicar y contaminar mesas, tablas y cuchillos. Lava todo bien después de cocinar y mantén frutas y verduras separadas de la carne cruda. - Lávate las manos tras manipular carne
Es el paso más sencillo y crucial para evitar contagios. No olvides hacerlo siempre. - Guarda la carne correctamente
Colócala en la parte baja del frigorífico para que sus jugos no caigan sobre otros alimentos, especialmente los que no vas a cocinar. - Orina después de tener relaciones
Esto ayuda a expulsar bacterias que podrían haber entrado en la uretra durante el sexo. - Mantén una buena higiene básica
Bebe mucha agua, opta por duchas en lugar de baños, y evita duchas vaginales o sprays íntimos perfumados.
Si sufres infecciones urinarias recurrentes, consulta a un médico, ya que pueden influir varios factores, desde hormonas hasta la flora intestinal o el sistema inmunitario. Pero sea un caso aislado o frecuente, cuidar la higiene en la cocina puede marcar la diferencia para que no tengas que pasar por esta molestia otra vez.











