Hoy compartimos ideas de una psicóloga publicadas en PsychologyToday.com, complementándolas con nuestra opinión — empezando por aclarar que es imposible hacer afirmaciones que apliquen a todos los hombres o todas las mujeres en todas las situaciones.
A los hombres no les importa
Los hombres suelen preocuparse poco por lo que dicen las mujeres, mientras que las mujeres, al contrario, se preocupan demasiado por las palabras o la opinión de los hombres — explica la profesora Gina Barreca.
Además, señala que curiosamente esta preocupación femenina no se da cuando el hombre tiene poder real, como un líder cuyo juicio puede afectar nuestra vida personal.
¿Qué pensamos nosotros? Encontrar el equilibrio no es fácil, incluso cuando somos dueños de nuestro destino, pero podemos aprender a escuchar y valorar a los demás. Eso debería ser un objetivo para todos, sin importar el género.

La cuestión de la sonrisa
Según la autora, los hombres sonríen sin importar la situación. En cambio, las mujeres sonríen durante mucho tiempo, incluso cuando no están felices, hasta que a veces dejan de hacerlo, incluso en fotos — ya no fingen. Pero cuando están realmente felices, pueden reír a carcajadas.
Por eso, la sonrisa es una característica típicamente femenina.
¿Qué pensamos nosotros? Algunos estudios muestran que en ambientes profesionales las mujeres sonríen menos para parecer más serias, distanciando su lado femenino del contexto.
Si quieres saber más sobre el poder de la sonrisa femenina, busca cómo reaccionaron las mujeres turcas cuando su viceprimer ministro dijo que no era moral mostrarse alegres en público.
Consecuencias diferentes
Si un hombre desafía a una mujer, ya sea en un duelo intelectual o físico, una broma inocente o una demostración de fuerza, puede ser visto como violento o grosero. Pero si una mujer hace lo mismo con un hombre, dependiendo del lugar, religión e historia, podría temer ser lapidada en la plaza del pueblo — señala la escritora.
¿Qué pensamos nosotros? Es claro lo que pensamos sobre los países donde las mujeres tienen menos derechos que una cabra. Pero también debemos ser cuidadosos para que, mientras luchamos por la igualdad de género en países desarrollados (porque aún queda camino), no caigamos en comportamientos pasivo-agresivos contra los hombres. El feminismo es sobre igualdad de oportunidades, no sobre tomar el poder.
El alcohol y las emociones
Una mujer puede decirle a sus amigas que las quiere, y tras unas copas de alcohol comienza el juego de bromas entre ellas. En los hombres, suele ser al revés.
¿Qué pensamos nosotros? Mientras a los niños les enseñan que llorar o jugar a las muñecas es cosa de niñas y que deben enterrar sus emociones, a las niñas les dicen que sean siempre dulces y cuidadosas, y que nunca armen un escándalo ni admitan si alguien les molesta, ambos géneros tendrán dificultades para aprender a manejar sus emociones de forma abierta y saludable.











