La atracción de los hombres hacia las mujeres es mucho más compleja de lo que pensamos.
Gólem
Me encanta cuando una mujer es más alta que yo. No soy bajo – mido 179 cm – pero toda mi vida he tenido novias más altas que yo. Cuanto mayor era la diferencia de altura, más me fascinaban. Me encanta admirar a las mujeres, me gusta mirarlas hacia arriba. Les pido que usen tacones altos a mi lado sin problema, no me frustra que sean una cabeza más altas, ¡al contrario! Me emociona solo imaginar que caminamos por la calle y ella se eleva sobre mí… ¿Ya dije que adoro a las mujeres altas??
Barriguita
Me gusta cuando las chicas tienen un poco de barriguita. No hay nada más sexy que una pequeña pancita, los abdominales marcados no me atraen, no me parecen femeninos.
Líneas
Me gustan las pequeñas arrugas en el rostro de una mujer. Las patas de gallo muestran que ha reído mucho o entrecerrado los ojos hacia el sol. Las arrugas junto a la boca evocan su sonrisa y alegría. Las líneas en la frente reflejan asombro sincero y gestos encantadores, y las dos arrugas verticales entre las cejas me recuerdan a pensamientos profundos. Por eso me parece terrible el botox, que fija los rasgos y puede dejar el rostro sin vida, aunque sin arrugas.
De lado
La sonrisa asimétrica es mi debilidad. La ciencia dice que preferimos rostros simétricos, pero yo soy diferente. Me quedo sin fuerzas cuando veo una sonrisa sexy y ladeada.

Piernas en X
Me encantan las mujeres con piernas en X: me recuerdan a una tierna cervatilla un poco torpe.
Regañada
Cuando alguna jefa madura aparece frente a mí con un traje elegante, pone las manos en la cadera y me dice que no presté atención, que olvidé algo, que cometí un error o simplemente que la decepcioné, en serio, no hay nada más sexy. Me imagino que me pone sobre sus piernas y me da una buena reprimenda. Desde niño disfrutaba cuando una profesora me regañaba (bonus si llevaba el pelo recogido o gafas), y ese cariño se extendió a mis jefas adultas. Siempre odié a mis jefes hombres, pero las jefas mujeres me encantaban.
Habla
Me vuelve loco cuando una mujer tiene algún defecto al hablar. Puede cecear, tartamudear, pronunciar mal o hablar con dificultad, conmigo ya tiene puntos ganados.
Nariz grande
Me encanta cuando una mujer tiene una nariz grande. Nunca entendí por qué la supuesta belleza ideal es una nariz pequeña y respingona, cuando una nariz imponente da carácter al rostro. Me duele el alma ver a mujeres que se someten a rinoplastia para convertir su hermosa nariz en un molde estándar.
Tigre
Nunca entenderé a quienes se quejan de las estrías. Para mí, esas rayas de tigre en el cuerpo de una mujer son increíblemente sexys.
Con actitud
Me parece súper sexy cuando una mujer habla con lenguaje fuerte. Algunos dicen que no es femenino, pero para mí es limitar y encasillar a las mujeres. ¿Por qué todas deberían ser silenciosas y tímidas? Me atraen las chicas que dicen palabrotas, no se andan con rodeos y expresan su opinión con claridad. Leí que quienes usan palabras groseras son más sinceros, y eso me confirma.











