Recientemente, Parade destacó con la ayuda de un experto lo esencial que es cuidar también el cuello de forma constante. Muchos lo pasan por alto o ni siquiera piensan en darle la atención que merece. La dermatóloga Dr. Shannon Humphrey, directora médica de Humphrey & Beleznay Cosmetic Dermatology y profesora clínica en la Universidad de Columbia Británica, explicó por qué esto es un gran error.
Los signos de envejecimiento aparecen rápido
Si el cuello no recibe el mismo cuidado ni hidratación que el rostro, es aquí donde primero se notan los signos de envejecimiento. La Dra. Humphrey lo resume así:
“La piel del cuello tiene menos glándulas sebáceas. Es más delgada y sensible que la del rostro, por eso se seca más fácil y muestra arrugas finas y signos visibles de envejecimiento. Si solo cuidas tu cara y dejas el cuello fuera, con el tiempo habrá un contraste marcado entre ambas zonas, y eso se nota desde lejos”.
Por eso hidrata tu cuello con regularidad
“Hidratar el cuello mejora la capacidad de retener agua, fortalece la barrera protectora, ayuda a suavizar arrugas finas y flacidez, y en general aporta un aspecto más armonioso a la piel”, explicó la Dra. Humphrey. Añadió que mientras antes empieces a cuidarlo, mejor envejecerá esta zona.
Para una rutina ideal, recomienda aplicar hidratante dos veces al día:
- por la mañana, antes del protector solar para proteger durante el día,
- por la noche, con una fórmula más rica para apoyar la regeneración nocturna.
“Aplica el hidratante con movimientos suaves y ascendentes, desde la clavícula hacia los pómulos. No estires ni frotes la piel. Lo ideal es hacerlo justo después de limpiar, con la piel ligeramente húmeda para sellar la hidratación”, aconsejó.

Cómo elegir un hidratante realmente bueno
Como el cuidado del rostro y cuello consume rápido los productos, es clave elegir bien en qué invertir. La Dra. Humphrey señala estos puntos para identificar un hidratante efectivo y que valga la pena:
“Si tienes piel seca o flácida en el cuello, opta por fórmulas más ricas que mejoren al instante, aunque temporalmente, la apariencia. Ingredientes como péptidos o factores de crecimiento pueden estimular el colágeno sin irritar tanto como otros activos más fuertes”.
Pero también advierte: “usa retinol y ácidos beta-hidroxi con precaución en el cuello, porque la piel ahí es muy sensible. Un buen producto para el cuello debe nutrir sin irritar y complementar otros activos como la vitamina C o antioxidantes”.
Y no olvides proteger tu cuello del sol
“Es fundamental aplicar protector solar no solo en el rostro, sino también en el cuello. La combinación de hidratación, protección solar y tratamientos específicos ayuda a mantener la firmeza y calidad de la piel a largo plazo. Cuidar el cuello es un paso sencillo pero poderoso para ampliar tu rutina diaria de cuidado”, enfatizó la Dra. Humphrey.
Con los productos adecuados y unos simples pasos extra, puedes lograr que no solo tu rostro, sino también tu cuello luzca joven, firme y cuidado. Así no solo haces un favor a tu piel, sino que probablemente te sientas más segura. ¿Necesitas mejor motivo para dedicarle tiempo a cuidar tu cuello desde hoy?











