Muchas personas sufren deficiencia de este mineral
La American Society for Nutrition publicó recientemente un estudio que revela que la deficiencia de hierro durante el embarazo es mucho más común de lo que se pensaba, incluso entre quienes toman vitaminas prenatales, informa Well & Good. En este estudio observacional publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, se analizaron muestras de sangre de 641 mujeres embarazadas generalmente saludables en Irlanda, durante las semanas 15, 20 y 33 de gestación.
Se recopilaron datos sobre el embarazo, el parto y el bebé a las 72 horas después del nacimiento, y los resultados fueron sorprendentes. El estudio encontró que, aunque ninguna mujer presentaba anemia en el primer trimestre, más del 80 por ciento tenía deficiencia de hierro en el tercer trimestre. Y esto a pesar de que tres cuartas partes de las participantes tomaban suplementos de hierro antes o al inicio del embarazo.
Los autores señalaron que los suplementos de hierro parecían mejorar un poco los niveles durante el embarazo, pero la mayoría de las mamás seguían con niveles bajos en el tercer trimestre.
Estos resultados sugieren que las necesidades de hierro durante el embarazo son muy altas y a menudo no se satisfacen, incluso con suplementación, lo que puede afectar la salud de la mamá y el bebé.

Por qué es un problema tan común
La ginecóloga Dr. Sherry Ross contó a Well & Good que “entre el 20 y el 30 por ciento de las mujeres presentan anemia en el tercer trimestre”. Esto se debe a que, según The American Journal of Clinical Nutrition, la necesidad de hierro se multiplica por diez durante el embarazo. Satisfacer esta demanda —especialmente si ya se tenía un nivel bajo antes de quedar embarazada— puede ser todo un desafío.
“Durante el embarazo, el volumen de sangre aumenta considerablemente para apoyar al bebé y a la placenta”, explicó la Dra. Ross. Añadió que el hierro es clave para producir hemoglobina en los glóbulos rojos, que transporta oxígeno al bebé. Sin suficiente hemoglobina, el cuerpo puede volverse anémico.
Cómo reconocer la deficiencia de hierro
Según la Mayo Clinic, la anemia suele manifestarse con fatiga extrema, debilidad, dolor en el pecho, latidos irregulares y extremidades frías. Estos síntomas ya son bastante molestos durante el embarazo. Además, la anemia aumenta el riesgo de complicaciones como depresión postparto, hemorragias después del parto, parto prematuro, bajo peso al nacer y bebés pequeños para la edad gestacional.
Qué podemos hacer
Si notas síntomas de deficiencia de hierro, como cansancio y debilidad persistentes, lo mejor es hacerte un chequeo completo. Si es necesario, tu médico te indicará cómo suplementar el hierro en la dosis adecuada.
Y si estás embarazada, este estudio es un buen recordatorio para pedirle a tu ginecólogo que controle regularmente tus niveles de hierro. Si tienes deficiencia, habla con él o ella para ajustar la suplementación, especialmente si ya tenías anemia antes del embarazo.











