La versión moderna de contar ovejas
Normalmente no tengo problemas para dormir: al final del día estoy tan cansada que en cuanto mi cabeza toca la almohada, casi me duermo al instante. Pero el estrés no desaparece tan fácilmente, y eso significa que al final de mi primer ciclo de sueño, cuando otros solo se giran de lado, yo estoy con listas de compras y hojas de Excel en la cabeza, repasando tareas del hogar como un rezo, cada vez más nerviosa porque amanece y no puedo dormir.
La ansiedad de pensar que estaré cansada por la mañana solo dificulta más volver a dormir, así que hace poco empecé a buscar métodos que me ayuden a dormirme más fácil tras esos despertares nocturnos.
Resulta que hay una técnica tan simple como contar ovejas, pero que más allá de cuentos y leyendas urbanas, realmente funciona.
¿Qué es el método del ascensor?
El método del ascensor es un ejercicio mental recomendado por el psicólogo Dr. Jeffrey Bernstein para manejar los despertares nocturnos.
La clave es desviar la atención de los pensamientos activos y centrarse en un proceso imaginario y relajante, en este caso, el movimiento lento de un ascensor.
Este método no solo induce relajación, sino que también ayuda a salir del ciclo de preocupaciones y planificación que a menudo nos mantiene despiertos.

¿Cómo funciona el ejercicio?
Cuando te despiertes por la noche, evita mirar el teléfono o el reloj, y no empieces a hacer listas mentales de lo que tienes que hacer al día siguiente. En cambio, cierra los ojos e imagina un ascensor frente a ti. Visualiza cómo se abren lentamente las puertas, entras y presionas el botón para bajar. Luego, observa cómo el ascensor desciende lentamente piso a piso.
La clave está en la lentitud y el detalle. Intenta sentir el movimiento, el zumbido suave, la vibración, incluso el leve temblor del suelo bajo tus pies.
Cuenta hacia atrás en cada piso —por ejemplo, empieza en el décimo y baja uno a uno. Entre cada piso, da tiempo al “movimiento” para que tu concentración se desacelere naturalmente.
¿Por qué funciona?
El secreto del método del ascensor está en la repetición y la visualización sencilla. Como el cerebro no puede procesar activamente varias cosas a la vez, concentrarte en una imagen tranquila y estructurada interrumpe los pensamientos estresantes. Además, el movimiento descendente del ascensor simboliza la relajación del cuerpo: bajar, profundizar, soltar.
Esta técnica de visualización funciona como otros métodos meditativos o hipnóticos, pero no requiere práctica previa ni habilidades especiales. Eso significa que puedes probarla esta misma noche.
Consejos para hacer el método aún más efectivo
- Practícalo también de día. Ensayar el ejercicio del ascensor durante el día te facilitará recordarlo por la noche.
- Deja de lado los pensamientos críticos. Si te estresas pensando “otra vez no puedo dormir”, solo empeoras la situación. Acepta el momento y comienza el ejercicio.
- Mantente como un observador pasivo. No intentes dormir con fuerza. El objetivo es calmar el flujo de pensamientos, no forzarte a dormir.
Aunque el método del ascensor suena muy simple, los psicólogos aseguran que esa es su fuerza. Solo necesitas un poco de imaginación y ganas de probar algo nuevo. La repetición lo convierte en un hábito, y tu cuerpo responderá cada vez más rápido.











