Revelan secretos horribles ocultos durante décadas
El hogar, gestionado por las Hermanas Bon Secours entre 1925 y 1961, ofrecía refugio a mujeres estigmatizadas por la sociedad, principalmente jóvenes embarazadas fuera del matrimonio. Muchos bebés no llegaron a cumplir su primer año.
Ahora, más de un siglo después, por fin se inicia un proceso que busca cerrar este capítulo doloroso con respeto.
El 14 de julio, una excavadora especial comenzó a desenterrar cuidadosamente un área de cinco mil quinientos metros cuadrados, situada en medio de un barrio residencial. El equipo no solo busca recuperar los restos, sino también identificarlos y ofrecerles un entierro digno, en la medida de lo posible.
Una historiadora local sigue la pista de estos hechos terribles
“Sentí un gran alivio cuando finalmente comenzó”, dijo Catherine Corless, la historiadora cuya incansable investigación sacó a la luz esta historia impactante. “Ha sido un camino largo y a veces abrumador, pero para mí y para quienes aún esperan encontrar a sus seres queridos, este es un momento de esperanza.”
Hace una década, Corless descubrió los certificados de defunción de 796 niños, pero no existían registros de entierro.
Algunos restos fueron depositados en un antiguo depósito subterráneo de aguas residuales, sin nombre y sin dignidad. Durante mucho tiempo, nadie reconoció oficialmente este caso, hasta 2014, cuando Corless hizo públicos sus hallazgos, atrayendo atención local, nacional e internacional.

La excavación podría durar hasta dos años
La oficina oficial de intervención en Tuam, Odait, organizó la excavación que se espera dure dos años. Daniel MacSweeney, líder del equipo y ex enviado internacional de la Cruz Roja, explicó:
“Este trabajo requiere precisión forense, como en una escena del crimen. Contamos con expertos en investigaciones criminales. Si encontramos indicios de muerte no natural, debemos informar a la policía o al forense.”
Un trabajo extremadamente complejo
En el lugar se instalaron laboratorios y oficinas para realizar análisis preliminares antes de enviar muestras a laboratorios especializados. Algunos familiares han aportado muestras de ADN para facilitar la identificación.
El equipo internacional de 18 expertos incluye representantes de Irlanda, Reino Unido, Australia, Colombia, España y Estados Unidos. Las condiciones son muy complejas: los restos están a unos dos metros de profundidad, el agua subterránea debe filtrarse y pueden encontrarse también restos de víctimas de la hambruna y casas de trabajo del siglo XIX.
“Muchos huesos están entrelazados por filtraciones de agua. Espero que podamos separarlos y reconstruirlos.”
Corless entregó todo su material de investigación al equipo, destacando: “Son los mejores en su campo y están tan comprometidos emocionalmente como yo. Ellos también quieren descubrir la verdad.”
El pasado estuvo cubierto por un largo silencio
El hogar St. Mary’s cerró en 1961, el edificio fue demolido y hoy en su lugar hay un complejo residencial. Sin embargo, bajo tierra permanece una historia dolorosa: en 1975, dos niños encontraron restos humanos en el antiguo depósito de aguas residuales, pero las autoridades no actuaron. Décadas de silencio siguieron hasta que la perseverancia de Corless logró que el caso recibiera atención estatal, dando esperanza a quienes buscan justicia y paz.
Se prepara una película sobre estos hechos
La búsqueda de la verdad es un compromiso tanto para investigadores como para familias. Además, se está produciendo una película sobre la tragedia del Hogar de Madres y Bebés de Tuam, con Liam Neeson como coproductor. El rodaje comenzará este año en Galway.
La historia del hogar en Tuam es dolorosa, pero nos recuerda que ni el pasado más oscuro puede quedar en el olvido. Esta investigación y el homenaje a las víctimas llevan un mensaje de esperanza y sanación para quienes sobrevivieron y para quienes aún buscan a sus seres queridos.











