Verdades con las que es fácil estar de acuerdo, pero mucho más difícil cumplir.
La prueba
Un hombre comienza desde el principio a poner a prueba tus límites. Cuidado con lo que le permites, porque le enseñas qué puede esperar contigo en el futuro. Quiere saber cuánto toleras y actuará en consecuencia. Si marcas un límite y él lo cruza, la primera vez puedes considerarlo un error, pero las siguientes serán decisiones conscientes de su parte.
Mentalidad de víctima
Aléjate de un hombre que se presenta como víctima. Esta actitud está tan lejos de la responsabilidad que quien la adopta buscará problemas en todas partes, pero nunca soluciones. Si percibes esta mentalidad en un hombre, prepárate para que cualquier malentendido o discusión termine con él culpando a alguien. ¿Y quién será el chivo expiatorio? Por supuesto, tú.

Ese complejo
No todos tienen la suerte de tener una madre ideal, amable y de buen corazón, pero un hombre que habla mal de su madre no aprendió a respetar a las mujeres. Y créeme, tú no serás la excepción.
El propósito
Un hombre sin propósito es alguien peligroso. ¿Por qué? Porque esperará que seas tú quien le dé sentido y dirección a su vida. Y si no llenas ese vacío —porque no lo harás—, se resentirá contigo. Como dice el dicho, “un hombre sin rumbo se distrae con placer” y no es dueño de su destino.
Palabras versus acciones
Abre más los ojos que el corazón. Hay hombres que saben usar grandes palabras y otros que no son de palabras. La clave está en escuchar lo que dice, pero observar lo que hace. Las grandes palabras suelen contar qué tipo de persona quieren ser, no quiénes son ahora. Sus verdaderas intenciones se revelan en sus acciones. ¿Qué hace por ti o qué no hace? ¿Qué patrones de comportamiento tiene? ¿Cumple sus promesas? Lo revelador es cuánto reflejan sus palabras su coherencia.

Lo dejo claro
No puedes "arreglar" a un hombre. Si lucha con traumas, no es tu responsabilidad curarlo y no podrás hacerlo. Todos tenemos pasado y dificultades, y tú no eres ni su madre ni su terapeuta. La sanación debe ser un deseo propio y un esfuerzo de él, como buscar ayuda profesional. Nunca te acerques a una posible pareja con la idea de que tú lo cambiarás. Un hombre no es un proyecto para trabajar y en el fondo sabes que no se puede cambiar lo que no quiere cambiar.
No cambiará, porque un hombre nunca cambia por una mujer.
Hábitos
Un hombre es mucho más esclavo de sus hábitos que una mujer. ¿Quieres saber qué tipo de persona es y qué esperar? Observa sus hábitos, porque su rutina define su futuro. Mira quiénes son sus amigos para entender con qué tipo de personas se rodea. Cómo pasa sus días y qué hace en su tiempo libre. ¿Hace deporte, bricolaje, música, reparaciones o simplemente vaga, bebe, fuma y juega videojuegos? Eso es tu pronóstico, eso es lo que puedes esperar. No cambiará ni dejará nada por ti; durante la relación seguirá con las mismas actividades.











