Bien Logo

3 cosas que no voy a hacer este verano — y que ya me hacen sentir mucho mejor

Nyul Debóra4 min de lectura
Compartir:
3 cosas que no voy a hacer este verano — y que ya me hacen sentir mucho mejor — Estilo de vida
En este artículo

Cada año llega ese momento en que el verano deja de ser una estación y se convierte en una promesa. La promesa de que esta vez sí vamos a relajarnos de verdad, a vivir más, a preocuparnos menos. Y aun así, casi sin darnos cuenta, lo llenamos de planes, expectativas y obligaciones.

Este año algo ha cambiado en mí. No quiero más agenda apretada. Quiero más espacio para respirar. No un verano perfecto, sino uno auténtico. Y para conseguirlo, he decidido dejar de hacer tres cosas.

1. Dejar de planificarlo todo al milímetro

Durante años creí que un buen verano dependía de un buen calendario. Actividades encadenadas, horarios optimizados, cada hora aprovechada al máximo. Como si el descanso también necesitara ser programado.

Ahora dejo más margen. Si llega la mañana y no tengo ningún plan, no entro en pánico pensando que "se me va el día". Porque he aprendido que a veces es precisamente esa tarde sin estructura la que trae algo inesperado y maravilloso: una ruta en bicicleta improvisada hasta un lago cercano, un baño espontáneo, risas sin reloj.

Sí, este año también reservé las vacaciones con antelación, porque en muchos sentidos es lo más práctico. Pero más allá de eso, no quiero repartir cada momento de antemano. Prefiero dejarme llevar un poco por el verano, sin forzarlo.

2. No salir sin estar mínimamente preparada — cuando ya sé a dónde voy

La espontaneidad no es lo mismo que el caos. Eso lo he entendido de verdad este año.

Por mucho que me haya abierto a que un día pueda tomar un rumbo completamente distinto, también me he dado cuenta de que cuando ya tenemos un destino, merece la pena llevar lo básico encima.

Una botella de agua pequeña que puedo rellenar fácilmente. Algo de picar preparado de casa, porque siempre apetece un tentempié — y para mí, con intolerancia al gluten y a la lactosa, esto es especialmente importante. Una manta ligera por si nos sentamos en la hierba o nos detenemos junto a un lago.

Lejos de sentirlo como una carga, lo vivo como un acto de cuidado hacia mí misma y hacia el momento. Así, cuando surge un plan espontáneo, no trae más estrés sino más libertad.

3. No pasar tiempo con personas que me hacen sentir mal

Esta es quizás la decisión más silenciosa, pero también la más poderosa. Hay círculos sociales a los que seguimos volviendo por inercia: por educación, por compromiso, por aquello de "es lo que se hace". Pero cada vez lo veo más claro: no toda presencia construye.

Este verano quiero ser más consciente de con quién paso mi tiempo. Menos horas con personas que me incomodan, que son hirientes o irrespetuosas, o con quienes simplemente no me reconozco.

En su lugar, elijo la calma. La soledad que no es vacío, sino espacio. O la compañía de quienes me hacen bien — personas con las que no necesito explicarme ni interpretar ningún papel, con las que simplemente puedo ser yo.

Y junto con eso, también he soltado la necesidad de justificarlo. Igual que yo no le exijo a nadie que me explique qué le apetece y qué no, tampoco voy a seguir disculpándome por mis propios límites.

El verano que no hay que ganarse

Creo que este año no estoy buscando una versión perfecta de mi vida en verano. Estoy buscando una más honesta.

Con menos planificación y más flexibilidad. Con más preparación para poder disfrutar de lo espontáneo. Y con menos concesiones en lo que respecta a con quién y cómo me siento bien.

Porque el mayor alivio quizás no está en lo que metemos en el verano, sino en todo aquello que por fin dejamos de forzar.

Lecturas relacionadas

Enola Holmes no es solo la hermana de Sherlock: 5 lecciones de vida que nos deja — Estilo de vida

Enola Holmes no es solo la hermana de Sherlock: 5 lecciones de vida que nos deja

Enola Holmes es mucho más que una detective astuta: es una joven que busca su propio camino. Estas son las 5 lecciones que su historia nos deja a todos.

Nyul Debóra
El verano se va volando: 6 formas de vivir cada minuto antes de que acabe — Estilo de vida

El verano se va volando: 6 formas de vivir cada minuto antes de que acabe

A mediados de agosto te das cuenta de que casi no queda verano y de que otra vez no hiciste lo que querías. Aquí tienes 6 formas de vivirlo de verdad.

Farkas Margaréta
Un día para ti sola: 5 planes que te harán feliz aunque no quedes con nadie — Estilo de vida

Un día para ti sola: 5 planes que te harán feliz aunque no quedes con nadie

Hay días en los que no tienes que ir a ningún sitio ni ceder ante nadie. Descubre 5 planes sencillos para que estar sola sea un día pleno y feliz.

Nyul Debóra
Este verano no quiero aprovecharlo todo — y esta es la razón — Estilo de vida

Este verano no quiero aprovecharlo todo — y esta es la razón

El verano no tiene por qué ser una carrera contra el tiempo. A veces, los momentos más valiosos son los que no estaban en ningún plan.

Nyul Debóra
Vivo el verano a tope y aun así siento que me pierdo algo: esto es el FOMO — Estilo de vida

Vivo el verano a tope y aun así siento que me pierdo algo: esto es el FOMO

Aunque exprimo cada día de verano y no paro ni un momento, una sospecha me persigue: me estoy perdiendo algo importante. Esto es lo que aprendí del FOMO.

Szabó Erzsébet
Por qué los adultos también necesitan jugar (y la razón te va a sorprender) — Estilo de vida

Por qué los adultos también necesitan jugar (y la razón te va a sorprender)

Jugar no es cosa de niños: los adultos lo necesitan para gestionar el estrés, fortalecer sus relaciones y mantener la salud mental. Esto es lo que dice la ciencia.

Farkas Margaréta