Cuando aprieta el calor, nada sienta mejor que un buen helado. Pero los del supermercado suelen estar cargados de azúcar, colorantes y ingredientes que preferirías no ver. La buena noticia es que hacerlos en casa es mucho más fácil de lo que parece, y el resultado es infinitamente más sano y delicioso.
Estas 5 recetas son rápidas, sin azúcar añadida y perfectas para disfrutar en familia. Incluso puedes prepararlas con los niños, que es una actividad genial para los días de verano.
Helado de mango y coco
El mango maduro y la leche de coco forman una combinación cremosa e irresistible. Además, este helado está lleno de vitaminas y minerales, así que puedes tomarlo sin ningún remordimiento.
- 2 mangos maduros
- 200 ml de leche de coco
- 1 cucharada de miel o eritritol
Pela y trocea los mangos, ponlos en la batidora junto con la leche de coco y el endulzante, y tritura hasta obtener una mezcla homogénea. Vierte en moldes para helado y congela durante al menos 4 horas.
Helado de frutos rojos
Las moras, las frambuesas y los arándanos son una fuente excepcional de antioxidantes. Juntos crean un helado vibrante, sabroso y con un color que enamora a primera vista.
- 100 g de moras
- 100 g de frambuesas
- 100 g de arándanos
- 100 ml de yogur natural
- 1 cucharada de miel o stevia
Tritura todos los frutos rojos junto con el yogur y el endulzante hasta conseguir una crema suave. Rellena los moldes y congela durante varias horas antes de desmoldar.
Helado de melocotón y vainilla
El dulzor natural del melocotón combinado con el aroma de la vainilla crea un helado que huele y sabe a verano puro. Es, sin duda, el favorito de los más pequeños de la casa.
- 3 melocotones maduros
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 ml de yogur griego
Pela y trocea los melocotones. Bátelos junto con la vainilla y el yogur griego hasta obtener una textura cremosa. Vierte en los moldes y congela hasta que estén firmes.
Helado de limón y miel
Si prefieres algo más ácido y refrescante, este helado de limón es justo lo que necesitas. Es el más ligero de todos y resulta especialmente reconfortante en los días de más calor.
- El zumo de 2 limones
- 200 ml de agua
- 2 cucharadas de miel o eritritol
Mezcla bien el zumo de limón con el agua y el endulzante hasta que se integren por completo. Vierte la mezcla en los moldes y lleva al congelador hasta que cuajen.
Helado de fresa y albahaca
Esta combinación puede sonar atrevida, pero la fresa y la albahaca fresca juntas crean un helado sorprendentemente aromático y refrescante. Una vez que lo pruebas, no puedes parar.
- 300 g de fresas frescas
- Unas hojas de albahaca fresca
- 100 ml de zumo de naranja
Tritura todos los ingredientes juntos hasta obtener una mezcla lisa y homogénea. Rellena los moldes y congela hasta que estén completamente sólidos.
Estos cinco helados sin azúcar son la alternativa perfecta a los dulces industriales del verano. Son fáciles de preparar, deliciosos y, lo mejor de todo, puedes hacerlos con los niños y convertir la cocina en un momento de diversión compartida. ¿Con cuál empiezas?











