¿Quién dijo que comer sano significa renunciar a los postres del verano? La cereza está en su mejor momento y su dulzura natural la convierte en la protagonista perfecta de recetas ligeras, sin ingredientes de origen animal y tan fáciles de preparar que no tendrás excusa para no probarlas.
Estas cuatro propuestas son ideales si buscas caprichos dulces que no te pasen factura. Desde un crumble reconfortante hasta una tarta de chocolate vegana, aquí tienes todo lo que necesitas para que este verano sepa a algo especial.
Crumble de cereza con copos de avena
El crumble es uno de esos postres clásicos y reconfortantes que se preparan en un momento con ingredientes básicos. La combinación de cereza jugosa y la cobertura crujiente de avena es simplemente perfecta.
Ingredientes
- 400 g de cerezas deshuesadas y cortadas por la mitad
- 1,5 cucharadas de miel o sirope de arce (aprox. 30 g)
- 50 g de copos de avena
- 25 g de aceite de coco (aprox. 2 cucharadas, derretido)
- ½ cucharadita de canela molida
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Mezcla las cerezas con la miel o el sirope de arce y extiéndelas en el fondo de una fuente de horno pequeña.
- En otro bol, mezcla los copos de avena, el aceite de coco derretido y la canela hasta obtener una mezcla arenosa.
- Distribuye esta cobertura por encima de las cerezas.
- Hornea durante 25–30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y la fruta haya soltado su jugo.
Pudding de chía con cereza
El pudding de chía se ha convertido en uno de los desayunos y postres saludables más populares de los últimos años, y con razón: es cremoso, nutritivo y se prepara la noche anterior sin ningún esfuerzo.
Ingredientes para la base
- 30 g de semillas de chía
- 250 ml de leche de almendras
- ½ cucharadita de extracto de vainilla
Para servir
- 80–100 g de cerezas frescas deshuesadas
- ¼ de cucharadita de canela molida o cacao en polvo al gusto
Preparación
- Por la noche, mezcla las semillas de chía con la leche de almendras y el extracto de vainilla en un tarro o bol con tapa.
- Tapa y refrigera durante al menos 4 horas, preferiblemente toda la noche.
- Al día siguiente, remueve bien para obtener una textura cremosa y añade las cerezas frescas justo antes de servir.
- Espolvorea con canela o cacao según tu estado de ánimo.
Bol de smoothie de cereza
En los días de calor intenso, un bol de smoothie frío y colorido es exactamente lo que necesitas. Visualmente precioso y delicioso de verdad, este es el postre —o desayuno— del verano.
Base del smoothie
- 120 g de cerezas frescas deshuesadas
- 1 plátano mediano (aprox. 120 g, pelado)
- 100 ml de leche de almendras
- 30 g de espinacas frescas (un puñado generoso)
Toppings
- 30 g de cerezas frescas deshuesadas y laminadas
- 1 cucharadita de semillas de chía (aprox. 5 g)
- 2 cucharadas de granola (aprox. 20 g)
Preparación
- Pon en la batidora las cerezas, el plátano, la leche de almendras y las espinacas.
- Tritura hasta obtener una mezcla homogénea. Si prefieres una textura más espesa, reduce la cantidad de leche.
- Vierte en un bol y decora con los toppings elegidos.
Tarta vegana de cereza y chocolate
Cerezas y chocolate: una combinación clásica e infalible que nunca decepciona. Esta versión vegana demuestra que se puede disfrutar de un bizcocho húmedo y chocolatoso sin ningún ingrediente de origen animal.
Ingredientes secos
- 180 g de harina de trigo integral
- 40 g de cacao en polvo sin azúcar
- 100 g de azúcar de caña o azúcar de flor de coco
- 1 cucharadita de levadura química (aprox. 5 g)
- ½ cucharadita de bicarbonato sódico (aprox. 2 g)
- 1 pizca de sal
Ingredientes húmedos
- 2 cucharadas de semillas de lino molidas (aprox. 14 g)
- 6 cucharadas de agua (aprox. 90 g) → esto formará el "huevo de lino"
- 80 g de aceite de coco (derretido)
- 200 ml de leche vegetal (almendras, avena…)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 g de cerezas frescas deshuesadas y cortadas por la mitad
Para decorar
- 50 g de chocolate negro vegano (derretido)
- 50 g de cerezas frescas (enteras o partidas por la mitad)
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C y forra el molde con papel de hornear.
- Mezcla el lino molido con el agua en un bol pequeño y deja reposar 10 minutos hasta que gelatinice.
- En un bol grande, combina todos los ingredientes secos.
- En otro bol, mezcla los ingredientes húmedos: el huevo de lino, el aceite de coco, la leche vegetal y la vainilla.
- Vierte la mezcla húmeda sobre la seca y remueve hasta integrar. Incorpora las cerezas con cuidado.
- Vierte la masa en el molde y hornea durante 40–45 minutos. Comprueba el punto con un palillo.
- Una vez fría, riega la tarta con el chocolate negro derretido y decora con cerezas frescas.











