En toda barbacoa, la carne suele llevarse todos los aplausos, pero si quieres sorprender de verdad a tus invitados, no te detengas en el plato principal. Los postres hechos a la parrilla desarrollan aromas ahumados y una capa caramelizada que ningún horno convencional puede imitar. Aquí tienes 6 ideas deliciosas para convertirte en el rey o la reina indiscutible de las brasas este verano.
Anillos de piña caramelizados con canela
La piña es una de las mejores frutas para la parrilla: su alto contenido en azúcar se carameliza de forma espectacular con el calor. Córtala en rodajas de un dedo de grosor, úntala con mantequilla derretida y espolvoréala con una mezcla de azúcar moreno y canela. Ásala por ambos lados hasta que aparezcan esas marcas doradas características. Sírvela con una bola de helado de vainilla: el contraste entre la fruta caliente y la crema fría es absolutamente irresistible.
Melocotones a la parrilla con queso crema y miel
Los melocotones cortados por la mitad se hacen en cuestión de minutos sobre la rejilla. Colócalos con la parte cortada hacia abajo para que absorban bien el aroma de las brasas. Cuando estén tiernos, rellena el hueco con mascarpone o yogur griego mezclado con miel y tomillo fresco. La jugosa dulzura de la fruta asada y la acidez suave del queso crean un equilibrio perfecto: el final ideal para una cena ligera de verano.
Barcas de plátano con chocolate y nubes
Este es el favorito absoluto de los niños… y de los adultos golosos. Haz un corte longitudinal en los plátanos sin pelarlos, pero sin llegar a cortarlos del todo. Introduce en la ranura trocitos de chocolate y nubes de azúcar, luego envuélvelos en papel de aluminio o colócalos directamente sobre la rejilla si se sostienen bien. Ásalos hasta que el plátano esté blando y el chocolate y las nubes se hayan fundido formando una crema irresistible. Se come directamente de la piel con una cuchara.
Sandía a la parrilla con feta salado y menta
Puede sonar sorprendente, pero asar la sandía intensifica su dulzura natural y le aporta un carácter ahumado muy especial. Córtala en rodajas gruesas y ásala solo 2 o 3 minutos por cada lado. Al servir, desméchale queso feta por encima y añade hojas de menta fresca. Este plato, a caballo entre postre y ensalada, será sin duda el tema de conversación de la tarde gracias a su combinación de sabores tan inesperada.
Brochetas de frutas con sirope de menta y lima
Elige frutas de pulpa firme: manzana, pera, fresas y nectarinas. Ensártalas en brochetas y úntalas con un poco de sirope de arce antes de ponerlas a la parrilla. Tras un breve paso por las brasas, riégalas con un aliño de menta fresca y zumo de lima. Las brochetas son tan vistosas como deliciosas, y el toque refrescante de la menta ayuda a equilibrar la contundencia del resto de platos de la barbacoa.
Brioche relleno a la parrilla
¿Quién dijo que en la parrilla solo caben las frutas? Corta un brioche por la mitad, úntalo con crema de avellanas o mermelada casera, añade unas rodajas de fresa y ciérralo. Ponlo sobre la rejilla un momento, hasta que el exterior quede crujiente y el relleno se caliente por dentro. Es como un sándwich de lujo: sencillo, goloso y perfecto para rematar la velada con el mejor sabor posible.











