Un vuelo puede poner a prueba tu cuerpo de varias maneras: el aire seco, la poca movilidad y la diferencia de presión pueden provocar molestias como hinchazón o simplemente hacer que no te sientas bien. Lo que comes y bebes antes y durante el vuelo juega un papel clave. ¡Veamos qué conviene evitar y qué opciones son mejores para ti!
1. Alimentos que causan hinchazón
Travel + Leisure consultó a varios expertos sobre qué alimentos y bebidas evitar antes y durante el vuelo, y también cuáles son buenas alternativas.
Marra Burroughs, dietista, señala que lo peor antes y durante el vuelo son los alimentos que generan gases. Frijoles, lentejas y verduras como brócoli, coliflor o coles de Bruselas son difíciles de digerir incluso en tierra, pero en el avión, donde la presión aumenta la hinchazón, pueden causar más molestias. “Evitar estos alimentos puede prevenir muchas incomodidades e incluso situaciones incómodas”, dice la experta.
2. Bebidas carbonatadas
Por más tentador que sea un refresco o agua con gas, Amber Attell, asesora nutricional, recomienda evitarlos. El gas aumenta la presión en el estómago, lo que puede intensificar la hinchazón durante el vuelo.
Dana Hunnes, dietista, añade que la presión baja en la cabina ya nos predispone a la hinchazón, y las bebidas carbonatadas solo empeoran la situación.

3. Snacks salados
Las papas fritas y los cacahuates salados son favoritos en los aeropuertos, pero Burroughs advierte que el alto contenido de sal puede empeorar las molestias durante el vuelo. La retención de líquidos y la hinchazón en piernas y tobillos son comunes en vuelos largos, y el exceso de sodio las puede agravar. Mejor lleva frutos secos sin sal o snacks ricos en proteínas.
4. Dulces azucarados
¿Un poco de chocolate para acompañar la película? Suena bien, pero no es la mejor idea. Burroughs explica que los carbohidratos simples y azúcares añadidos dan un pico de energía rápido seguido de una caída, justo cuando tu cuerpo necesita estar activo y alerta.
Si quieres algo dulce, combínalo con proteínas o grasas saludables, como mantequilla de maní o un puñado de nueces.
5. Café y alcohol
Elizabeth Katzman, asesora en nutrición funcional, señala que café y alcohol son malas opciones en vuelo. El aire seco de la cabina ya deshidrata, y estas bebidas lo empeoran.
Fiorella DiCarlo, dietista, añade que el alcohol no solo deshidrata, sino que puede reducir el oxígeno en la sangre, aumentar el ritmo cardíaco, afectar el sueño y agravar el jet lag. También puede causar estreñimiento.

6. Agua del grifo
No es recomendable beber agua del grifo en el avión. Hope Barkoukis, jefa del departamento de nutrición de Case Western Reserve University, explica que los tanques de agua de los aviones no siempre están limpios, por lo que consumir esa agua o hielo puede no ser seguro. Lo mejor es pedir siempre agua embotellada y sellada durante el viaje.
7. No comer ni beber nada
Hannah Thompson, dietista de Parkview Health, advierte que saltarse comidas antes o durante el vuelo no es buena idea. Muchas personas evitan comer por miedo a elegir mal o para ahorrar en precios del aeropuerto, pero pasar horas sin alimento aumenta el cansancio, irritabilidad y ralentiza la recuperación.
Lo ideal es elegir algo ligero y nutritivo antes de volar, como una ensalada fresca con proteína magra, aguacate o huevo cocido.
¿Qué elegir?
Los expertos coinciden en que el mejor snack para el viaje es uno rico en proteínas y fácil de digerir. Puede ser yogur griego, almendras naturales, anacardos, una porción de hummus con verduras o un poco de mantequilla de maní con rodajas de manzana.
Attell también destaca que mantenerse bien hidratado es clave durante el vuelo. Frutas frescas, verduras y infusiones de hierbas no solo reponen líquidos, sino que son ligeras y energizantes. Alimentos con alto contenido de agua como pepino, apio o manzana te ayudarán a llegar fresco y con energía a tu destino.
Recuerda: volar no solo es sobrevivir, sino llegar cómodo y lleno de energía. Evitar alimentos que causan gases, salados, azucarados, carbonatados, con cafeína o alcohol, y mantener una buena hidratación, puede hacer la diferencia donde sea que viajes.











