Para endulzar uso miel, jarabe de arce o jarabe de azúcar.
Receta del jarabe de azúcar: mezclo 1 kg de azúcar moreno con 1 litro de agua, caliento y dejo hervir a fuego lento durante 3-4 minutos. Lo guardo en un frasco y dura mucho en la nevera.
Té helado de limón y lima – El clásico refrescante
La base es té negro, yo uso un Earl Grey de excelente calidad porque el aceite de bergamota le da un toque extra. Preparo 2 litros de té de forma tradicional y lo dejo enfriar. Lo endulzo con jarabe de azúcar y añado mucho jugo de lima y limón. También puedes darle un toque con hierbas frescas como melisa o menta. Al servir, siempre pongo hielo en los vasos.
Té helado de granada – El oriental
Para este té helado, el rooibos es ideal. Preparo 2 litros y lo dejo enfriar. Extraigo las semillas de 2 granadas, la mayoría las licúo y cuelo para obtener solo el jugo, que añado al rooibos frío. Las semillas restantes las pongo en una bandeja para cubitos de hielo con agua y las congelo. Endulzo con miel y exprimo un poco de lima fresca. Al servir, uso los cubitos de granada y espolvoreo un poco de menta.
Té helado de fresa y menta – El favorito de los niños
Uso té de frutas de buena calidad (no té negro aromatizado), que enfrío después de prepararlo. Corto fresas y pico menta. También preparo un puré de fresas con la licuadora. Antes de servir, añado un poco de jarabe de azúcar y jugo de naranja recién exprimido (sí, ¡queda delicioso!). Sirvo con hielo, el té, el puré de fresa, trozos de fresa, menta y un poco de agua con gas.
Té helado con miel y romero – Sabor adulto
Este té helado requiere té negro bien fuerte. Al té frío le añado miel para endulzar y lo aromatizo con jugo de limón fresco y romero. No es recomendable para niños en la fiesta, y si solo hay adultos, puedes darle un toque especial con un poco de ron.
Té helado de durazno – Dulce capricho
Este es uno de mis favoritos porque encanta a niños y adultos. Quien lo prueba, no puede dejar de hacerlo. Lo preparo con té de frutas de durazno (no té negro con sabor a durazno). Enfrío el té y lo endulzo con jarabe de arce. Agrego jugo de naranja recién exprimido y trozos de durazno maduro, rodajas de naranja y lima. Sirvo con hielo.
Té helado de jengibre y piña – Picante
Preparo té negro, aunque el rooibos también funciona. Lo dejo enfriar. Corto piña y jengibre. No doy cantidades porque cada quien lo prefiere diferente; pongo los ingredientes en un recipiente para que cada uno agregue a su bebida. Endulzo con miel, exprimo un poco de limón y añado una pizca de cúrcuma, mezclando bien. Antes de servir, suelo añadir un poco de agua con gas, pero es opcional. Siempre pongo hielo en los vasos.
Té helado con leche – Al estilo inglés
A mis hijos les gusta, aunque es una receta que genera opiniones divididas. Solo funciona con té negro. No le pongo limón al té frío, sino leche bien fría y lo endulzo con jarabe de azúcar. Al servir, añado hielo y una bola de helado de vainilla. ¡De verdad, es delicioso!
Té helado verde – El saludable
Preparo té verde, puede ser aromatizado, no es tan importante. Al té frío le añado rodajas finas de limón y lima, y también pepino o kiwi para darle un toque especial. Unas gotas de jugo de limón y hojas de menta le quedan genial. Endulzar no es obligatorio, pero a mí me encanta con un poco de jarabe de arce.