Con el tiempo, la campana extractora acumula una capa grasienta y pegajosa que ningún paño húmedo es capaz de eliminar. Antes de recurrir a productos químicos agresivos, prueba este método casero: con lo que tienes en casa, puedes ablandar incluso la suciedad más difícil en cuestión de minutos.
¿Por qué se vuelve tan pegajosa la campana?
Cada vez que cocinas, el vapor arrastra pequeñas gotitas de grasa y aceite al aire. Estas se van depositando en la carcasa de la campana y alrededor del filtro, formando con el paso del tiempo una capa cada vez más gruesa.
La grasa fresca todavía es fácil de limpiar, pero la acumulada durante semanas se mezcla con el polvo y se convierte en una pasta densa, pegajosa y muy difícil de quitar. Si se descuida demasiado tiempo, la superficie puede volverse casi lacada: brillante y tremendamente adherente.
Qué necesitas
- Agua bien caliente
- Unas gotas de lavavajillas
- Un poco de aceite de cocina
- Un paño de microfibra suave o una esponja
- Un cepillo de dientes viejo para las ranuras y los rincones
El truco: primero afloja la grasa con aceite
Puede parecer contradictorio usar aceite para eliminar suciedad grasienta, pero funciona muy bien: una pequeña cantidad de aceite fresco ayuda a ablandar y despegar la capa endurecida. El aceite no limpia por sí solo, sino que prepara la superficie para que el agua caliente con lavavajillas pueda hacer su trabajo con mucho menos esfuerzo.
Pon unas gotas de aceite de cocina en un paño suave y pásalo con suavidad por las zonas más grasientas. Déjalo actuar durante unos minutos antes de empezar con la limpieza propiamente dicha.
Cómo limpiarla paso a paso
- Apaga la campana y, si es posible, desconéctala de la corriente.
- Si el filtro es extraíble, retíralo y resérvalo para limpiarlo por separado.
- Aplica unas gotas de aceite de cocina en un paño suave.
- Frota con el paño las zonas con mayor acumulación de grasa pegajosa.
- Deja actuar unos tres o cuatro minutos para que la suciedad se ablande.
- Prepara agua caliente con lavavajillas y pasa una esponja limpia por toda la superficie.
- Trabaja las esquinas, juntas y ranuras con el cepillo de dientes viejo.
- Por último, pasa un paño húmedo limpio y termina con un paño de microfibra seco para dejarla brillante.
Tras el tratamiento con aceite, es fundamental limpiar bien la superficie con agua jabonosa. Si no lo haces, quedará una nueva capa pegajosa en lugar de la anterior.
Si el filtro también está muy graso
El filtro merece atención especial, sobre todo si ya está visiblemente obstruido. Sumérgelo en agua caliente con lavavajillas y déjalo en remojo durante unos treinta minutos.
Después del remojo, puedes frotar la rejilla con suavidad usando un cepillo suave o un cepillo de dientes viejo. Si la suciedad es muy resistente, repite el remojo en lugar de rascar con fuerza, ya que podrías dañar la superficie del filtro.
Si el fabricante indica que el filtro es apto para lavavajillas, también puedes aprovechar esa opción. No todos los filtros se limpian igual, así que conviene comprobarlo antes.
No esperes a que esté pegajosa para limpiarla
Limpiar la campana con regularidad es mucho más fácil que hacerlo cuando ya tiene una gruesa capa de grasa acumulada. Lo ideal es pasar un paño por la carcasa de vez en cuando y limpiar el filtro con la frecuencia que recomiende el fabricante.
Si eliminas la grasa poco después de cocinar, es mucho menos probable que se mezcle con el polvo y forme esa capa dura y pegajosa tan difícil de quitar. Así no solo tendrás la campana más limpia, sino que cada limpieza te llevará mucho menos tiempo.
¿Con qué frecuencia hay que limpiar la campana extractora?
Lo ideal es pasar un paño por la carcasa una vez a la semana y limpiar el filtro al menos una vez al mes, aunque si cocinas con frecuencia o usas mucho aceite, conviene hacerlo con más regularidad.
¿Por qué el aceite ayuda a quitar la grasa pegajosa?
El aceite fresco actúa como disolvente natural de la grasa endurecida, ablandándola para que el agua caliente con lavavajillas pueda eliminarla con facilidad. Es el mismo principio por el que se usa aceite para retirar adhesivos o ceras persistentes.
¿Se puede meter el filtro de la campana en el lavavajillas?
Depende del modelo. Algunos filtros metálicos son aptos para lavavajillas, pero otros no. Consulta el manual del fabricante antes de introducirlo en el lavavajillas para evitar daños.
¿Qué pasa si no limpio la campana durante mucho tiempo?
La acumulación de grasa puede obstruir el filtro y reducir la eficacia de la campana. Además, la suciedad endurecida se vuelve mucho más difícil de eliminar y puede requerir productos más agresivos o mayor esfuerzo.










