¿Son felices porque tienen éxito o tienen éxito porque son felices?
La Universidad de Warwick afirma que el nivel de felicidad o infelicidad de una nación está codificado en el ADN de sus habitantes.
Los investigadores también notaron que, aunque los daneses son los más felices, cuanto más se parece el ADN de una nación al de Dinamarca, más probable es que su gente sea feliz. Por el contrario, las naciones con ADN diferente suelen estar más abajo en la lista de felicidad.
El estudio reciente revela que los daneses suelen estar en los primeros puestos en felicidad porque tienen un gen especial que afecta al cerebro y estimula una sensación general de bienestar y alegría.
Además, comparados con otras naciones, los daneses tienen menos probabilidades de portar un gen que despierta sentimientos de insatisfacción en el cerebro.

El economista Dr. Eugenio Proto confesó que los resultados les sorprendieron, especialmente porque encontraron otras conexiones interesantes:
Cuanto más lejos está la genética de una nación de la danesa, más baja suele ser su calidad de vida.
Esto plantea la pregunta: ¿los daneses son felices porque tienen una mejor calidad de vida, o tienen una mejor calidad de vida porque son felices y encaran los problemas con una actitud positiva?
Además, los investigadores analizaron una mutación genética relacionada con la depresión en las naciones estudiadas y encontraron que su presencia es más baja en Dinamarca y Países Bajos.

¿Se hereda la felicidad?
En la fase final del estudio, los científicos investigaron si la tendencia a la felicidad y al éxito se transmite de generación en generación.
Para comprobar si estos genes siguen activos más allá del océano, tomaron muestras de ADN de estadounidenses que, según los datos, tienen una vida próspera.
Luego, analizando el ADN, intentaron identificar de qué regiones podrían provenir los antepasados de estos estadounidenses exitosos.
Los resultados mostraron que la propensión a la felicidad persiste en estadounidenses cuyos ancestros vinieron de Dinamarca o de países con un perfil genético similar, incluso si llevan generaciones lejos de su tierra natal.
Los científicos advierten que aún es pronto para sacar conclusiones definitivas, pero creen que en el futuro las investigaciones económicas y sociológicas podrían tener en cuenta también las características genéticas para interpretar mejor sus resultados.











