Primero, es importante aclarar que los efectos positivos varían según cada persona, ya que depende de cuánto alcohol consumes habitualmente. La recomendación general suele ser un trago diario para mujeres y dos para hombres, pero muchas veces uno se da cuenta de que incluso eso puede ser demasiado.
Sentirás mayores beneficios si sueles beber con frecuencia, que si no eres de los que toma mucho.
El consumo excesivo de alcohol tiene muchas desventajas: no solo afecta tu salud en general, sino que también aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer, como los de cabeza, boca, cuello, esófago, hígado, mama, colon y recto. Así que no está nada mal probar un mes completamente seco si sientes que tu cuerpo necesita un descanso.
Incluso quienes no beben mucho pueden ganar con este reto de 30 días: a nivel psicológico, sentirán que controlan su salud y estarán orgullosos de cumplir un objetivo importante.
En cuanto a cambios físicos, quienes beben ocasionalmente no notarán grandes diferencias, ya que no sobrecargan su cuerpo con alcohol, especialmente de forma regular. Lo máximo que podrían notar es la ausencia de resacas o malestar estomacal tras beber.
Pero si eres de los que consume alcohol con frecuencia, además de los beneficios psicológicos, tu cuerpo también lo agradecerá: te sentirás más enérgico, descansado, podrás concentrarte mejor, dormirás más profundamente y hasta podrías perder peso. Muchas veces, la dificultad para adelgazar se debe a un consumo excesivo de alcohol, que aporta solo calorías vacías.

¿En qué te ayuda exactamente dejar el alcohol 30 días?
Tu hígado respira
Quienes beben mucho pueden desarrollar cirrosis hepática, pero afortunadamente esto se puede revertir reduciendo el consumo. En solo una o dos semanas notarás la diferencia, y tu hígado podrá concentrarse en tareas importantes como eliminar toxinas.
Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares
El alcohol se descompone en el hígado gracias a enzimas llamadas deshidrogenasas. Pero si bebes demasiado, otras enzimas entran en acción, generando muchos radicales libres que oxidan el colesterol malo en tu sangre, lo que puede provocar depósitos y obstrucciones en tus arterias. Moderar o eliminar el alcohol puede prevenir esto.
Disminuye el riesgo de cáncer
El consumo excesivo de alcohol es un factor de riesgo importante para los tipos de cáncer mencionados. Beber menos o nada puede reducir esa probabilidad. Aunque la genética influye mucho, tus decisiones de estilo de vida, como el consumo excesivo de alcohol, también cuentan.
Podrías bajar de peso
Como mencionamos, el alcohol aporta muchas calorías vacías, es decir, energía que tu cuerpo no aprovecha para nada positivo.
Es fácil caer en la trampa de comer bien y hacer ejercicio, pero beber mucho, lo que bloquea la pérdida de peso. Además, el alcohol hace que tu cuerpo retenga agua, lo que puede causar hinchazón.











