Que levante la mano quien tuvo su primer amor platónico con un personaje de dibujos animados. Y no hablo de un actor famoso ni de un cantante: hablo de esos protagonistas de caricatura que, sin saber muy bien por qué, nos hacían suspirar frente al televisor.
Lo confieso sin vergüenza: a día de hoy sigo viendo irresistible a Mufasa de El Rey León. Si tú también tuviste uno de estos flechazos animados, esta lista te va a tocar la fibra nostálgica.
Robin Hood
Nunca existió un zorro más atractivo sobre la faz de la Tierra. Tenía algo absolutamente irresistible: esa mezcla de pillo encantador y chico travieso que lo volvía imposible de ignorar. De pequeña siempre imaginaba que yo era Marian y que acabábamos juntos.
Bulma
Era mi personaje femenino favorito del manga. Bulma no solo era guapa: era ingeniera, inventora y, sencillamente, una científica genial. No practicaba artes marciales, pero con sus armas siempre sabía defenderse a la perfección.
Su pelo azul era inconfundible, se vestía con una actitud desenfadada y, aun con todo eso, nunca se le subió a la cabeza. ¿Qué más se le puede pedir a una mujer perfecta?
Grabowski
Aunque fuera un ratón, Grabowski era el macho por excelencia. Un auténtico macho alfa que lo sabía hacer todo y que nunca perdía. Cuando la asustada ratoncita le preguntaba si se había hecho daño, él simplemente se sacudía el polvo y respondía con su voz grave: "No es mi costumbre."
¿Dónde queda James Bond al lado de Grabowski? En ninguna parte, porque yo me derretí con esa frase.
Cris, la hija de los Mézga
Una chica delgada, rubia y con una personalidad chispeante: así era la hija más cañera de la familia Mézga. Justo cuando pensaba que la chica de sus sueños no podía ser más cool, llegó ese episodio en el que Cris tocaba con su banda de rock para las vacas, para que dieran más leche.
Todavía hoy tarareo aquella canción imposible de sacarse de la cabeza.
Johnny Bravo
Nos regalaron muchas caricaturas geniales, pero mi favorito siempre fue Johnny Bravo. Ese cabeza hueca, un poco bruto y tremendamente vanidoso que, en el fondo de su corazón, resultaba ser un buen tipo.
Vilma... perdón, la vecina de los Picapiedra
Que nadie me diga que Betty, la mujer de Pablo Mármol en Los Picapiedra, no estaba guapísima. Vilma tampoco estaba nada mal, pero no era tan cariñosa, dulce y sencilla como Betty.
Y encima era más bonita, con su preciosa melena negra. Seguramente su voz suave y delicada también aportaba mucho a esa personalidad tan encantadora.
Li Shang
No me extrañó nada que Mulán no pudiera resistirse a semejante hombretón, porque yo también salí del cine completamente colada por él. ¿Será enfermizo que se me fueran los ojos detrás de ese cuerpo…?
Elastigirl
La milf de mis sueños es Helen Parr, más conocida como Elastigirl en Los Increíbles. Esposa de Bob Parr y madre de Violeta, Dash y Jack-Jack.
De pequeña, para mí ella lo encarnaba todo: una superheroína increíble, tan valiente y feminista como hacía falta, pero al mismo tiempo una esposa entregada y una madre amorosa. Su peinado era un poco conservador, pero aquel traje ajustado de superheroína resaltaba a la perfección su figura esbelta y sus caderas anchas.
Trent
¿Alguien se acuerda de la serie Daria, que echaban en la MTV? El amigo de la protagonista de gafas era Trent Lane, un chico que tocaba en una banda, y yo soñaba con un tío exactamente como él.
Era guapo pero no engreído, tenía buena labia pero no cansaba, y era tan cool que sigue siendo el flechazo definitivo de mi adolescencia.
Gadget
"¡Gadget, cariño!" Mi corazón de diez años daba un vuelco cada sábado cuando esperaba los dibujos para poder ver, en Chip y Chop, a mi amada ardilla ratón. Gadget no solo era guapa, también era lista, porque lo arreglaba absolutamente todo… y esos ojos azules. Perdía la cabeza por ella.
¿Es normal enamorarse de un personaje de dibujos animados?
Sí, es de lo más común. Muchos vivimos nuestros primeros flechazos frente a la tele, con personajes que representaban justo lo que nos parecía atractivo, divertido o admirable en aquel momento.
¿Por qué recordamos con tanto cariño estos flechazos infantiles?
Porque van unidos a la nostalgia de la infancia. Aquellos personajes formaban parte de nuestras tardes de dibujos, y por eso hoy despiertan una mezcla de ternura y risa al recordarlos.
¿Qué tienen en común los personajes de esta lista?
Aunque son muy distintos entre sí, todos combinaban un físico llamativo con una personalidad marcada: valientes, ingeniosos, cariñosos o simplemente irresistiblemente cool.











