Todo empezó con un experimento de la NASA en 1989: los investigadores probaron en cámaras cerradas qué plantas eran capaces de absorber formaldehído, benceno y tricloroetileno. Los resultados alimentaron durante décadas el mito de la planta purificadora. Más tarde, estudios universitarios —entre ellos los del investigador Fraser Torpy, de la Universidad Tecnológica de Sídney— matizaron las conclusiones: una o dos macetas en un salón grande apenas producen un cambio estadísticamente medible. Aun así, el efecto es real y las diferencias entre especies son significativas.
El siguiente ranking se basa en esas mediciones científicas para mostrar qué especies han demostrado ser más eficaces filtrando sustancias nocivas y cuáles son, básicamente, pura decoración.
1. Hiedra común (Hedera helix)
La hiedra fue la gran protagonista del estudio de la NASA, especialmente por su capacidad para descomponer el formaldehído. Una investigación posterior de la Universidad del Ruhr (Alemania) también demostró que los microorganismos que viven en sus hojas ayudan a reducir las esporas de moho en el ambiente. Además, tolera bien la sombra y la semisombra, lo que la convierte en una opción práctica: los contaminantes se acumulan precisamente en los espacios peor ventilados y más oscuros, como el baño o el despacho.
2. Palmera areca (Dypsis lutescens)
La palmera areca ocupa un lugar destacado en la lista de la NASA también por su efecto humidificador: gracias a su gran superficie foliar, libera cantidades considerables de vapor de agua, lo que mejora el ambiente en invierno cuando la calefacción reseca el aire. También demostró buen rendimiento absorbiendo benceno y tricloroetileno. A cambio, crece rápido y necesita riego frecuente y una ubicación luminosa.
3. Cinta o mala madre (Chlorophytum comosum)
Es una de las plantas más fáciles de cuidar y, por eso mismo, la favorita de los principiantes. En el experimento de la NASA destacó por absorber formaldehído, y la investigación australiana de Torpy confirmó que funciona de forma estable con luz moderada y temperatura ambiente. Los microbios que viven en su zona radicular también contribuyen al proceso: no solo trabajan las hojas, sino también la comunidad bacteriana del sustrato.
4. Espatifilo o flor de la paz (Spathiphyllum)
El espatifilo, con sus hojas verde oscuro y sus flores blancas, fue la planta que mostró el espectro más amplio de absorción de contaminantes en las pruebas de la NASA: formaldehído, benceno y tricloroetileno. Su principal desventaja es que es tóxica para gatos y perros, por lo que en hogares con mascotas conviene colocarla en altura, fuera de su alcance.
Si quieres decorar tu hogar de forma consciente y saludable, estas cuatro especies son un punto de partida sólido. Pero la elección de la planta es solo una parte de la ecuación.
5. Ficus benjamina y ficus elástica (Ficus elastica)
Los ficus tienen una buena capacidad para absorber formaldehído, algo que ya señaló el test de la NASA y que confirmaron posteriormente estudios universitarios de Polonia y Bélgica. Su inconveniente es que reaccionan más lentamente que la hiedra o la cinta, y son sensibles a las corrientes de aire y a los cambios bruscos de luz, lo que puede provocar la caída de sus hojas.
6. Dracena marginata (Dracaena marginata)
La dracena de hojas largas y estilizadas demostró ser eficaz absorbiendo tricloroetileno y xileno en el estudio de la NASA. Es poco exigente, necesita riego escaso y por eso es una elección habitual en oficinas donde el cuidado durante el fin de semana no está garantizado.
7. Lengua de suegra o sansevieria (Sansevieria trifasciata)
Esta especie destaca por una razón especial: mientras la mayoría de las plantas absorben dióxido de carbono durante el día y lo liberan por la noche, la sansevieria realiza fotosíntesis CAM, lo que le permite liberar oxígeno también de noche. Además, participó en las pruebas de absorción de formaldehído de la NASA y soporta extraordinariamente bien la sequía y el abandono.
¿Qué se puede esperar de forma realista?
Las investigaciones más recientes sobre calidad del aire interior —incluido el resumen de 2019 del equipo de Torpy— advierten de que unas pocas macetas en un piso bien ventilado no resuelven por sí solas un problema de contaminación del aire. El efecto es realmente mensurable cuando hay muchas plantas en un espacio pequeño y relativamente cerrado con ventilación limitada. Dicho esto, la hiedra, la cinta y el espatifilo son las especies que mejor han funcionado en el mayor número de estudios independientes. Si quieres elegir con criterio, con cualquiera de estas tres no te equivocas.
¿Cuántas plantas necesito para que realmente purifiquen el aire?
Según los estudios más recientes, el efecto purificador es perceptible cuando hay una densidad alta de plantas en espacios pequeños y poco ventilados. En un salón grande y bien aireado, una o dos macetas apenas generan un cambio medible.
¿Qué planta es mejor para el dormitorio?
La sansevieria es especialmente interesante para el dormitorio porque, a diferencia de la mayoría de plantas, libera oxígeno también durante la noche gracias a su fotosíntesis de tipo CAM.
¿Alguna de estas plantas es peligrosa para las mascotas?
Sí. El espatifilo (flor de la paz) es tóxico para gatos y perros. Si tienes mascotas, colócalo en un lugar elevado fuera de su alcance o elige otra especie del listado.
¿Cuál es la planta más fácil de mantener de esta lista?
La cinta o mala madre (Chlorophytum comosum) y la sansevieria son las más resistentes y fáciles de cuidar, ideales para quienes no tienen mucha experiencia con plantas o viajan con frecuencia.










