Si sueles quedarte con unos pocos platos conocidos, ¡mira todas las maneras en que puedes preparar la patata!
Tortilla española
No te engañe el nombre: este plato es una tortilla gruesa de patata, no una torta. Solo necesitas patata, cebolla y huevo, además de paciencia, porque se cocina lentamente en sartén.
Patata gratinada
Si no tienes ganas o ingredientes para la versión clásica, esta alternativa funciona igual. Con huevo cocido y mucho yogur cremoso en capas, el resultado es un plato cremoso y saciante.
Guiso clásico de patata
Se prepara con laurel, mucho mejorana y ajo, como en nuestra infancia. Barato, rápido y perfecto para días fríos.
Pasta con patata
Con pocos ingredientes se puede hacer un auténtico plato reconfortante de invierno: patata, cebolla, pimentón y pasta en dados son suficientes. Si tienes pepinillos fermentados guardados del verano, verás cómo el plato sube de nivel.
Patata con pimentón
Uno de nuestros platos de patata más clásicos, que sienta especialmente bien en días fríos, bien sazonado y picante. Con ñoquis o pan fresco, es un plato único de invierno.
Dödölle
Este plato es un ejemplo perfecto de la creatividad de la cocina húngara con patatas. La mezcla de patata cocida y harina se fríe en grasa con cebolla hasta dorar: ya tienes un clásico rural que reconforta.
Tócsni (tortitas de patata)
Se hace con patata cruda rallada, cebolla, harina y, si tienes, huevo. Se fríe en poco aceite caliente hasta quedar crujiente, dorado por fuera y tierno por dentro... es delicioso solo o con yogur.
Patatas al horno con cebolla
Las patatas cortadas en rodajas se hornean con mucha cebolla y poca grasa hasta quedar crujientes. Barato, sencillo y un acompañamiento perfecto o incluso una cena completa.
Sopa de patata
Uno de los mejores “platos salvavidas” cuando necesitas algo caliente y nutritivo rápido. Se puede preparar con roux o con yogur, y casi siempre tienes los ingredientes en casa. Un poco de zanahoria o apio la hace aún más completa.











