Bien Logo

Nunca estarás del todo lista: así es como enfrento el síndrome del impostor

Schuster Borka4 min de lectura
Compartir:
Nunca estarás del todo lista: así es como enfrento el síndrome del impostor — Estilo de vida

Artículo de opinión: Bárbara López

El síndrome del impostor es un estado extraño, difícil de nombrar. Por fuera todo va bien: avanzas, consigues cosas, recibes reconocimiento. Puede que algunos incluso envidien lo que has logrado. Pero por dentro hay una voz que no se calla: ¿y si todo esto ha sido casualidad? ¿Y si algún día descubren que en realidad no sabes tanto como aparentas?

Durante mucho tiempo creí que era la única que se sentía así. Que los demás eran más seguros, más capaces, que de alguna manera se habían "ganado" mejor el lugar donde estaban. Pero con el tiempo, en conversación tras conversación, fui descubriendo que esto no es para nada una experiencia aislada. El síndrome del impostor es sorprendentemente común, sobre todo entre quienes quieren seguir creciendo y no se conforman con lo que ya saben.

Yo también lo vivo

No ha sido una sola vez que he rechazado una oportunidad porque sentía que no era la persona adecuada. Que seguro había alguien más preparado, alguien que hablaría con más autoridad sobre ese tema. Alguien que de verdad sabría de lo que habla, mientras que yo solo estaría fingiendo que sé. Y luego veía cómo otras personas, con la misma o incluso menos experiencia que yo, se lanzaban sin dudar.

Simplemente porque ellas no tenían miedo. No se veía en ellas esa inseguridad interna que a mí a veces me paraliza por completo. No les preocupaba que alguien les exigiera cuentas por su confianza. A mí sí.

Este tipo de ansiedad es traicionera. Es capaz de reducir tus posibilidades sin que apenas te des cuenta. Tomas decisiones que desde fuera parecen racionales, pero que en realidad están guiadas por el miedo. Y lo peor es que incluso puedes convencerte de que fue una "buena decisión" dar un paso atrás.

Para mí, el primer punto de inflexión fue empezar a tomar conciencia de lo que estaba pasando. Darme cuenta de que la pregunta no era si realmente era capaz de hacer algo, sino si yo misma me creía capaz. Eso no lo resolvió todo de un día para otro, pero me dio cierta distancia. Ya no me derrumbaba completamente con esos pensamientos.

Otra cosa que me ayudó fue tomarme en serio el reconocimiento ajeno. Antes tendía a atribuir cada elogio a la suerte, mientras que las críticas las magnificaba sin proporción. Hoy intento ser consciente de no descartar automáticamente cuando alguien valora mi trabajo. No siempre es fácil, pero con el tiempo la imagen se ha vuelto un poco más equilibrada.

También fue importante empezar a hablar de esto. Cuando dices en voz alta que te sientes insegura, muchas veces descubres que la otra persona también lo está. Eso no soluciona el problema, pero normaliza la sensación. Te sientes menos sola con ella, y quizás también deja de parecer tan catastrófica.

Y luego está el enfoque más práctico: a veces simplemente hay que lanzarse. No cuando ya estés completamente lista, porque ese momento probablemente nunca llega, sino cuando sientes que apenas eres suficiente para el reto. Son esas experiencias las que, poco a poco, construyen la confianza real.

El fracaso también forma parte del juego

Pero quizás la revelación más importante para mí fue esta: no solo necesito convencerme de que sé lo que hago y me he ganado el lugar donde estoy. También necesito ser capaz de aceptar la posibilidad del fracaso.

Porque puede que algún día algo resulte demasiado grande para mí. Puede que otros vean un error mío, una mala decisión, un intento fallido. Eso está sobre la mesa.

Pero con el tiempo entendí que ese riesgo no se puede evitar. Si solo acepto lo que ya domino con total seguridad, en realidad me estoy quedando quieta. El crecimiento requiere atreverse a asumir más de lo que crees poder. Eso también es parte del proceso.

Lecturas relacionadas

Estaba a punto de abandonar la terapia cuando una sola frase lo cambió todo — Estilo de vida

Estaba a punto de abandonar la terapia cuando una sola frase lo cambió todo

Empecé terapia por mi ansiedad y aprendí técnicas útiles, pero nunca las usaba. El verdadero avance no vino de los ejercicios, sino de una revelación dolorosa y liberadora.

Schuster Borka
Que te haya hecho daño no significa que tu ex sea narcisista: por qué deberíamos dejar de repartir diagnósticos — Estilo de vida

Que te haya hecho daño no significa que tu ex sea narcisista: por qué deberíamos dejar de repartir diagnósticos

Llamar narcisista o tóxico a cualquiera que nos hiere se ha vuelto habitual, pero simplifica la realidad y deshumaniza. Así deberíamos usar la psicología.

Schuster Borka
¿Decir que no me hace egoísta? Así aprendí a poner límites sin sentirme culpable — Estilo de vida

¿Decir que no me hace egoísta? Así aprendí a poner límites sin sentirme culpable

Durante años creí que ser buena persona significaba estar siempre disponible. Hasta que entendí que poner límites no es rechazo, sino autoprotección.

Schuster Borka
Tengo cuerpo y tengo bikini: por qué este año dejé de pelearme con el espejo — Estilo de vida

Tengo cuerpo y tengo bikini: por qué este año dejé de pelearme con el espejo

La temporada de playa despierta ansiedad en muchas personas. Descubre cómo cambiar tu forma de mirarte y disfrutar de cada momento del verano.

Szabó Erzsébet
"Un baño caliente y música relajante no van a curar tu alma": psicólogos revelan las mentiras del bienestar — Salud

"Un baño caliente y música relajante no van a curar tu alma": psicólogos revelan las mentiras del bienestar

El autocuidado físico, emocional y mental importa, pero esperar milagros de él puede hacerte más daño que bien. Esto es lo que la industria del bienestar no cuenta.

Szőke Angéla
Cómo desconecté del trabajo en vacaciones sin sentir culpa: mi experiencia con el detox digital — Estilo de vida

Cómo desconecté del trabajo en vacaciones sin sentir culpa: mi experiencia con el detox digital

Desconectarse del trabajo en vacaciones sin culpa es posible. Descubre cómo el detox digital puede transformar tu descanso y darte paz mental real.

Szabó Erzsébet