¿Qué pasa realmente en nuestra cabeza?
Primero, es clave entender que la migraña no es un simple dolor de cabeza. Es mucho más que eso. Comienza con una presión leve y puede convertirse en un dolor pulsante cada vez más intenso. A menudo viene acompañado de náuseas, agotamiento y sensibilidad a la luz y los olores. Según la Cleveland Clinic, la migraña es un trastorno neurológico que afecta directamente al cerebro, a diferencia del dolor de cabeza común, que proviene de las estructuras sensibles al dolor del rostro y el cráneo.
Este problema afecta a muchas personas y puede impactar significativamente su día a día, ya sea en el trabajo, el estudio o las relaciones sociales. Además, algunas personas desarrollan migraña crónica, que significa al menos 15 días dolorosos al mes.
Puede aparecer por causas sorprendentes
Las causas que desencadenan la migraña varían en cada persona, pero el National Institute of Neurological Disorders and Stroke señala que estas son comunes:
- fluctuaciones hormonales, como antes de la menstruación,
- estrés físico o emocional,
- problemas musculoesqueléticos,
- bajo nivel de azúcar en sangre,
- luces intensas o pantallas parpadeantes,
- olores fuertes,
- y también los cambios climáticos.

Cómo afecta el clima a nuestro cerebro
Puede sorprender, pero fenómenos climáticos como cambios bruscos de temperatura, frentes cálidos o vientos fuertes pueden alterar el equilibrio químico del cerebro.
Según Mayo Clinic, estos cambios pueden provocar alteraciones en neurotransmisores, como la serotonina, que contribuyen a desencadenar una migraña.
El Dr. Emad Estemalik, experto en cefaleas y migrañas de la Cleveland Clinic, lo explica claro: “Cuando el clima cambia 10-15 grados en uno o dos días —por ejemplo, de 10°C a 27°C o viceversa— eso por sí solo puede desencadenar una migraña”.
Y eso no es todo: “Incluso una lluvia repentina o una tormenta inusual pueden ser suficientes para iniciar un ataque de migraña”, añade el experto.
¿Qué podemos hacer?
Aunque no podemos controlar el clima, no estamos indefensos frente a la migraña. El Dr. Estemalik recomienda varias estrategias para prevenir o aliviar los ataques:
- Mantente hidratado
En verano es crucial beber suficiente agua, ya que la deshidratación es una causa común de migraña. - No hay una solución mágica
Cada cuerpo es distinto. Llevar un diario de migrañas para anotar qué sucede antes de un ataque te ayudará a identificar tus desencadenantes. - Cambia hábitos
La falta de sueño, comer de forma irregular o incluso frutas aparentemente inocentes pueden provocar migrañas. ¿Sabías que la sandía o los cítricos como la naranja o el limón pueden desencadenarlas en algunas personas? - No lo enfrentes solo
Si los analgésicos de farmacia no funcionan, no dudes en consultar a un especialista. Desde 2018, los tratamientos para la migraña han avanzado mucho, con terapias específicas, medicamentos de acción prolongada e incluso inyecciones que ayudan a prevenir los ataques.
Si sientes que el calor del verano o el clima impredecible te sobrepasan, no ignores los síntomas. La migraña no es pereza ni capricho, es una condición seria pero tratable. Cuídate, registra tus síntomas y busca ayuda profesional si la necesitas.











